Otro Jazz Plaza…de concierto en concierto

Por: Leannelis Cárdenas.

Una vez más, las calles de La Habana devinieron pentagrama en el cual se escribió la música que sonaría dentro del marco del Festival Internacional Jazz Plaza, en esta su 34 edición. Entre clases magistrales, conferencias, excelentes conciertos y por qué no, encuentros entre amigos, trascurrieron las jornadas del que, para muchos, resulta uno de los eventos musicales de la escena jazzística más prestigiosos de Latinoamérica.

Para suerte de los transeúntes, melómanos o no, que recorrían por estos días la ciudad, cada teatro, plaza pública o sala de concierto se volvió escenario indispensable para tanta buena música. Como una de las casas del festival, espacio por excelencia para el diálogo y el intercambio a partir de la socialización de los aspectos teóricos e investigativos, tuvimos a la Fábrica de Arte Cubano, centro que por tercera vez consecutiva resulta sede del Coloquio Internacional de Jazz Leonardo Acosta in Memoriam.

Entre paneles, conversatorios, conferencias y clases magistrales se desarrollaron cada una de las mañanas y tardes. La presencia de destacadas figuras de la escena del jazz a nivel internacional como los experimentados músicos estadounidenses Dennis Chambers (drums) y Jeff Berlin (bajo) o de los talentosísimos músicos cubanos Dafnis Prieto (drums) y Roberto Fonseca (piano), las clases magistrales se vistieron de lujo. Ellos, además de compartir con el público presente parte de sus experiencias profesionales y de su talento, tuvieron la deferencia de aconsejar a las nuevas generaciones de músicos cubanos sobre el camino a transitar.

El Teatro Nacional igualmente se hizo eco del festival albergando en sus dos salas, de forma intercalada, gran parte de los conciertos más esperados de este Jazz Plaza 2019. Con la excelente presentación de Gastón Joya and “the new cuban trio”, se estrenó dentro del evento la Sala Covarrubias el pasado lunes, sala que dos días más tarde permitiría presenciar durante el concierto de Rodrigo Sosa y La Quenística, la inolvidable y majestuosa interpretación a dos flautas (José Luis Cortés y Orlando Valle) y quena (Rodrigo Sosa) de un tema antológico de la música cubana como lo es el danzón “Almendra”. Otro de los grandes conciertos acaecidos en este escenario fue el protagonizado por el guitarrista Héctor Quintana, respaldado por una jazz band e invitados de lujo para homenajear a “Benny Moré, un siglo después”.

Así mismo, la Sala Avellaneda del Teatro Nacional devino principal escenario para los invitados foráneos. Con un concierto inaugural que permitió transitar al público presente los caminos existentes entre el “Afro Jazz y Timba Funk”, el tabloncillo de dicha sala fue testigo de un desfile de estrellas. Con el maestro Bobby Carcassés como principal anfitrión e invitados como los jazzistas Roger Glenn, Yosvany Terry y Dick Griffin o los salseros Marc Quiñones, Bobby Allende y Tony Succar, la noche estuvo signada por la diversidad de colores, teniendo a la música popular como lenguaje común.

Otra de las grandes presentaciones fue la que tuvo lugar la noche del jueves 17, jornada con un programa conformado a partir de la diversidad y el contraste. En un primer momento nos elevamos con la delicadeza y exquisitez vocal de la cantante inglesa Joss Stone, acompañada únicamente por una guitarra; la intérprete llenó el escenario de luz y regaló a los presentes varios temas, en muchos casos de su autoría, haciendo gala de sus increíbles condiciones vocales y su gran sensibilidad a la hora de interpretar. Para sorpresa de muchos, casi al final de su puesta en escena, se hizo acompañar de la gran Omara Portuondo y el pianista Roberto Fonseca durante una inusual ejecución de “Veinte años”.

Posteriormente, la noche siguió caminos hacia un enérgico y contagioso segundo momento con la aparición en escena de la Preservation Hall de New Orleans. Con la fuerza que caracteriza sus presentaciones, lo ameno de su performance y la excelente calidad técnica e interpretativa de sus integrantes, esta banda llegó por tercera vez a suelo cubano. Con un auditorio que se mantuvo en pie y bailando, durante toda la presentación estos músicos marcaron la diferencia durante el festival.

Por su parte y como cada edición, la Casa de la Cultura de Plaza igualmente resultó ser el escenario con más afluencia de público durante el evento. Espacio por excelencia dedicado a la confluencia de géneros musicales, diversas maneras de decir y exponentes que contrastan entre sí, testigo de la hermandad existente entre la Música Popular Bailable Cubana y el Jazz. La presencia de destacados proyectos de la escena jazzística tanto cubana como extranjera como José Portillo y Cauce, Pablo Menéndez y Mezcla, Patricia Kraus, Eduardo Sandoval y Habana Jazz, Alejandro Gispert y de Cuban Spectrum Project, abrieron el camino cada noche para terminar bailando con destacadas orquestas de la música cubana como Alain Pérez, Van Van, Habana de Primera, entre otras.

Estas y muchas otras fueron las presentaciones que formaron parte del amplio programa de conciertos que tuvo lugar durante el Jazz Plaza 2019. Caracterizado, sin lugar a dudas, por la buena música, el buen gusto y el talento, este evento llegó para visibilizar y socializar, una vez más, la labor de los jóvenes y no tan jóvenes jazzistas, tanto dentro del país como en la diáspora. Es entonces, cuando solo podemos esperar al próximo año para vivir otro Jazz Plaza de concierto en concierto.

 

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s