Almas enaltecidas galardonan la obra del Maestro de Juventudes

Por Gisela Sosa Muñiz

Frank Fernández, foto tomada del sitio web del artista
Frank Fernández, foto tomada del sitio web del artista

Desde la Sala Villena de la UNEAC por más de 20 años el espacio cultural  La Bella Cubana ha  distinguido  la obra de la creación musical cubana. En su última edición se reunieron reconocidas figuras de la enseñanza artístico-musical para hacerle saber al maestro Frank Fernández su gran aprecio, respeto y admiración en sus 75 cumpleaños.

La figura más relevante en el desarrollo contemporáneo del piano en Cuba durante su carrera ha obsequiado innumerables aportes a la humanidad, no sólo desde la interpretación, sino también como docente, por tal razón ha sido galardonado entre otros lauros y condecoraciones con el Premio “Praga de Oro”, Premio “Rafael Alberti”, “Premio Nacional de la Música”, Orden por la “Cultura Nacional”, Premio “Maestro de Juventudes”, Orden “Félix Varela” y “Alejo Carpentier”, “Medalla Pushkin”, “Escudo de Bogotá”, “Diploma de Honor por la maestría artística y pedagógica”, “Doctor Honoris Causa en Arte” y “Artista Steinway”,  único en nuestro país.

El amor por Cuba y en especial por su tierra natal Mayarí, provincia de Holguín ha sido una de las inspiraciones que le dan fuerza a su obra. Impulsado especialmente por su madre y pianista quien junto a sus tías y a su profesora Margot Rojas le inculcaron el apasionante caudal de la tradición pianística cubana de Manuel Saumell, Ignacio Cervantes y por el imaginario musical mayaricero que propició el vínculo con músicos como Martín Meléndez, el director de la Banda Municipal de Mayarí, y los trovadores Sindo Garay, Miguel Matamoros, María Teresa Vera, Rosendo Ruiz padre y otros grandes de la música cubana a quien el maestro conoció desde pequeño como una segunda familia

Soy un admirador y un seguidor de la tradición sonera y de todos los grandes músicos populares de Cuba, de ese mundo que conocí allá en Mayarí oyendo a la orquesta de los Hermanos Avilés, a los Taínos de Mayarí (…) Ese mundo del son cubano me llena de regocijo[i]

Su amplia y consagrada formación le permitió obtener con algunas de sus primeras composiciones el Primer y Segundo Premio de Música Coral en el Concurso Nacional de Obras Corales en el año 1965  y como intérprete el  Primer Premio en el Concurso Nacional de Piano UNEAC 1966, por estas y otras primeras huellas en la historia de la música cubana obtuvo una beca para estudios superiores en el Conservatorio Tchaikovsky en Moscú donde se gradúa con Diploma de Oro.

El ambiente nocturno de la Habana fue una de las inquietudes en la etapa adolescente que permeó su creación y su estilística interpretativa. Durante el año 59 y parte del 60 se mantuvo trabajando como pianista en los centros nocturnos de la capital donde exponía en su repertorio un tema de película o una danza de Cervantes, “La Malagueña” de Lecuona o la “Fantasía impronta” de  Chopin. Su estancia en el Lobby Bar del Hotel Saint John´s, en el Club Karachi, en el Bar Las Cañitas del Hotel Habana Libre entre otros sitos le permitió compartir escenarios con José Antonio Méndez, Ella O´Farrill, Elena Burke, Pacho Alonso, Bola de Nieve y Bebo Valdés. Otro espacio del que se nutrió profesionalmente durante su estancia en la Habana fue el mundo televisivo donde también conoció a  Adolfo Guzmán,  Rafael Somavilla y Ernesto Lecuona.

Sabiendo de su dominio de la música popular cubana, el maestro Roberto Varela en su alocución desde la Sala Villena expresó lleno de regocijo y no por ello con menos respeto y admiración:…ha tocado millones de notas bien tocadas, tanto de la música popular como de la música de concierto…es un músico todo terreno…

El pueblo de Cuba identifica  la magia creativa del músico de Mayarí con temas como Tierra Brava y La Gran Rebelión, obras que forman parte de su extensa obra para bandas sonoras del cine, el mundo radio-televisivo y otros formatos de la música de concierto y popular cubana; obras para agrupaciones de música popular y otras de concierto para ballet, sinfonías y coros.

Como homenaje a su obra coral en el espacio La Bella Cubana se invitó al Coro  Diminuto para presentar su nuevo disco Canta, Disfruta y Crece. Esta agrupación coral infantil del Conservatorio Alejandro García Caturla felices por la invitación cantaron obras corales de Frank Fernández y celebraron sus 25 años de fundados.

El maestro con gran placer compartió el momento y orgulloso recordó la etapa de creación de las obras cantadas que forman parte del repertorio del disco de Diminuto. También compartieron esos recuerdos los compositores invitados Guido López Gavilán y Roberto Varela, este último presentó el disco y comentó:

Este disco contiene una serie de canciones, clásicos de la música infantil para coro de Frank. ¿Eso debe ser de cuando estábamos en el Conservatorio, no? Que           se estrenaron muchas de nuestras creaciones, yo recuerdo que yo estrené una canción con Textos de Retamar y Guido también estrenó hermosas obras corales y Ramón Alón también…..….aquella bella época…

Foto del coro Diminuto tomada por la autora durante la interpretación de "Lunita redonda"
Foto del coro Diminuto tomada por la autora durante la interpretación de «Lunita redonda»

Carmen Rosa López, Directora de la agrupación leyó parte de su nota discográfica:

Aprovecho la música para evocar mi infancia y me doy el lujo de remontar obras como “Lunita redonda” [ii]del maestro Frank Fernández, o “Nubes” del  maestro Guido López-Gavilán, que canté cuando niña y abordo ahora luego de  casi cuarenta años de docencia con la misma inocencia de aquellos días (sic)[iii]

Otra artista que compartió la velada junto al Coro Diminuto fue la canta-autora cienfueguera Rosa Campo quien también orgullosa por participar del cumpleaños del maestro Frank Fernández ofreció un pequeño recital acompañada por los niños integrantes de la coral infantil.

Disfrutaron del espectáculo otras figuras de la cultura musical cubana muy cercanas al maestro como su esposa la cellista y profesora Alina Neira Betancourt, Mercedes Estévez, profesora de la enseñanza del piano y la musicóloga Alicia Valdés Cantero.

Frank Fernández es y seguirá siendo referente inigualable de la cultura cubana y universal y así se aprecia en las palabras de dos grandes figuras de nuestro país.

            “Su alto rigor académico, su gran virtuosismo y temperamento. Su mágico poder de comunicación, su facilidad de transmutarse en el compositor o estilo que interpreta, y su entrega total, casi mística, son cualidades que expresadas a través de su poética y poderosa personalidad hacen del Maestro Frank Fernández el intérprete ideal”.

Mirtha Aguirre. Cuba.

            “Frank Fernández es un artista de tal transparencia y fuerza mística que  nos hace sentir anticipadamente que el alma se asoma a los límites del  cuerpo”.

Dr. Eusebio Leal. Historiador de La Habana. 

 

 

 

 

[i] Palabras de Frank Fernández en entrevista para el periódico Juventud Rebelde en el año 2005

[ii] La letra de Lunita redonda es de Nela del Rosario, locutora de radio y televisión y madre del maestro Guido López Gavilán.

[iii] Palabras de la Directora del Coro Diminuto, Carmen Rosa López en la nota discográfica del CD Canta, Disfruta y Crece

 

 

 

 

 

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