“Un time” con Harold Merino Bonet

Por Yurien Heredia Figueras

Portada del CD "Un time" tomada de Internet
Portada del CD «Un time» tomada de Internet

El primer festival Habana Ciudad Electrónica, aconteció en esta urbe entre el 4 y el 7 de abril para promocionar la creación electrónica sin distinción entre espacios académicos y populares. A propósito del mismo, les presentamos una entrevista con el joven pianista, compositor y productor de música electrónica Harold Merino Bonet.

Confieso, que no soy una experta en la música electrónica. Sin embargo, la creación de este joven captó potencialmente mi atención. Me abrió las puertas de su espacio de creación en diciembre de 2018, a pocos días de celebrar el concierto “Un time” para presentar el fonograma homónimo premiado en Cubadisco 2018 en las categorías de música electrónica y notas discográficas. En vísperas de su cumpleaños, su música inundó un espacio mágico como el teatro del Museo Nacional de Bellas Artes.

 “Un time”: ¿un punto medio?

Un time, es un recopilatorio de mi etapa inicial de creación. Empecé a hacer música electrónica hace unos ocho años. Al principio tenía un poco de curiosidad con lo que es la composición y los compositores, pues la academia te obliga a estudiarlos, además de que me encanta la música clásica. En esa etapa me dediqué a componer a través del piano, cositas bobas para cuerdas, con las que no hice nada porque estaba experimentando.

Un día estaba el maestro Juan Piñera impartiendo sus talleres de Composición en el Conservatorio Amadeo Roldán, donde estudiaba piano. Yo le llevaba mis composiciones y él me aconsejaba para mejorarlas. Yo le decía: “Maestro, es que me falta algo, no puedo escribir para sonidos clásicos o esquematizados, quiero experimentar con los timbres” Él me dijo que empezara a escuchar a compositores como Stockhausen, John Cage, los compositores cubanos de música electroacústica y a partir de ese momento fue que me empecé a interesar por ese mundo de la música electrónica y electroacústica, porque estos compositores lo que hacían era la misma música clásica de siempre pero con sonoridades más allá de los instrumentos acústicos. Precisamente eso era lo que me llama la atención, cómo lograr componer una obra de música clásica a través de la música electrónica.

 A partir de ese momento empecé a experimentar y descubrir compositores de música electroacústica hasta llegar a los Dj de la música electrónica, comercial, en especial la de los cubanos, que me fascina. Ahí fue que comencé a indagar y hallar otra manera de componer a la cual quería acercarme más por las posibilidades que me puede ofrecer este mundo. Al principio fue complicado porque como músicos  no tenemos idea de electrónica, de los software, por eso sentarme a la máquina y aprender todo eso era tedioso. Siempre se tiene una idea en la cabeza de cómo va a sonar y cuando vas a la computadora es totalmente diferente lo que te sale, porque no tienes manejo de la mezcla de la tímbrica, ni de los pluggins, ni de nada de ese mundo.

A partir de ese momento empecé a estudiar, a meterme en los foros de internet, a leerme libros para aprender a manejar esos timbres a mi manera. Ahí fue cuando empecé la verdadera creación de lo que viene a ser “Un time”. Todos los temas están compuestos a partir del piano porque es un instrumento del cual no me puedo despegar, me siento en el piano a crear melodías y luego es que me siento en la computadora y digo ¿qué sonido lleva esta melodía, esta armonía con qué sintetizador la puedo hacer?

 De ahí viene ese toque impresionista. Vengo estudiando piano desde que tenía 7 años y por eso no puedo desprenderme  del piano, la música clásica ni de la academia. Me sorprende cómo sale de manera inconsciente en mi obra, porque el estudio no es solo sentarse en el piano a hacer escalas, sino de la música que uno escucha también se toman influencias. El cerebro es una esponja que lo absorbe y al final sale y no sabes cómo. Así fue el proceso del disco, de la música electrónica. También hay de música bailable y busqué una manera de unir estas dos vertientes, la música experimental electrónica y la música bailable. A mí me gusta bailar como a cualquiera y esa música la siento.

…de lo bailable y lo experimental en tus composiciones

 Lo que más se da a conocer en el país, lo que se distribuye es la música bailable cubana (electrónica). En todas las peñas del Sarao, de la Tropical, ahora mismo el Eyeife[1], todo es a partir de música comercial bailable. El año pasado en Eyeife[2] toqué con Charlie, en el proyecto Hacha. Hicimos una mezcla con el coro del ISA. Fue con una obra de Calixto Álvarez, “Requiem” que tiene de clásico, pero también de afrocubano, ya tiene una mezcla. No fue un resultado netamente comercial ni bailable, pero tampoco era indigerible.

Aquí se le da más cabida a las fiestas de música electrónica y no es que yo no asista, sino que se deberían promocionar las dos vertientes. Antes del Eyeife existía un festival que se llamaba Proelectrónica en el que ambas tendencias tenían su espacio. Hay Dj que hacen ambas, un ejemplo es Lejardi con el que he trabajado mucho, que tiene varios seudónimos: Pregón, Lejardi y Bioma si mal no recuerdo. Yo incitaría a hacer más peñas de este tipo y me gustaría participar y conocer el estilo de otros Dj.

 ¿Limites en tu creación?

No me gusta esquematizar, sino hacer una música coherente, no me gustaría encontrar en una obra, mezclados todos los géneros que se conocen. Me siento y compongo lo que salga incluso a veces no se me ocurre nada y empiezo a jugar y al final sale un tema y es lo que usualmente me pasa. Puedo demorarme en tema hasta un mes, porque lo dejo descansar hasta que se me ocurra algo nuevo y es lo que generalmente me pasa, porque no tengo ese oficio  de sentarme  a hacer un tema completo de arriba abajo. El maestro Juan Piñera me aconseja que tengo que sentarme a componer aunque sea una basura, pero no puedo. Tengo la necesidad de que todo lo que componga me guste y lo disfrute, porque si no es así es algo que tengo ahí y no lo utilizo. En ocasiones empiezo a hacer las cosas que me gustan tanto que las guardo y al cabo de los seis meses las empiezo a revisar y las continúo.  

 Proceso creativo de Harold

Siempre me ha gustado el mundo fantástico de ciencia ficción. Siempre he leído libros de ese corte, como los de Julio Verne desde que era niño, al igual de las películas como El señor de los anillos, de la que soy fan. Pienso que la música es un mundo fantástico, porque estás haciendo algo que aparentemente no existe y al rescatarlo parece una fantasía. Lo que trato siempre es unir todo eso.

 En “Un time” por ejemplo, como son sueños que he tenido a lo largo de mi carrera, quería que el público supiera qué pasaba en mis sueños, no solo que escucharan. Cada quien tiene derecho a pensar lo que quiera, pero quería dar un referente de lo que me imaginé yo, porque al final ese es el propósito del artista decirle al público lo que te imaginaste. Por eso recurrí al maestro Alberto Garrandés, porque no sé escribir. Tenemos una relación muy cercana porque su hijo es uno de mis mejores amigos y siempre teníamos esas tertulias en su casa para hablar de literatura de cine, porque es también, un fanático de las películas de terror y ciencia ficción. Como tenemos confianza, supo claramente lo que yo quería y a partir de ese momento fue el proceso de creación. Le dije que tenía claros algunos personajes, pero otros no, por eso le di la libertad de crear algunos personajes.

Por eso me gusta tanto vincular los medios audiovisuales, el teatro, la pintura. En el disco, la portada y la contraportada son un trabajo que se pensó en el disco y en los textos, porque al final todo tiene que ver. No por gusto están los círculos, son muchos mundos dentro de un solo mundo. De ahí viene la forma circular de los árboles y es porque es una espiral que te lleva a algún lugar como en los sueños, que al final te despiertas y te puedes acordar de todo o de nada. Para hacer llegar esa idea al público no basta con la música, para expresar lo que siento en cada proceso de la creación me ayudo de las otras artes.

 Primer concierto en Bellas Artes…

Es mi primer concierto, de mi primer disco, estoy muy excitado, porque ya quiero que llegue. Si hubiera podido ser el día de mi cumpleaños que es el 25 fuera lo máximo. Estoy muy contento, porque al ser mi primer disco, mi primer concierto nunca pensé que tuviera este recibimiento como las nominaciones y premios en Cubadisco. Tengo pensado hacer un performance, para no estar solo con mi música, los teclados y demás. Quiero que los asistentes se involucren en ese mundo también. Como va a ser en un espacio tan íntimo, tan familiar, porque lo que pasa queda entre la familia, los amigos o de las personas que sencillamente disfruten de la música; allí puedes lograr ver las caras, que es esencialmente lo que quiero.

El concierto se llama “Un time”, igual que el disco. Viene de la jerga cubana, “dame un time”. Es un homenaje que le hice a mi mamá. El tema de estar a contratiempo, cuenta la historia de cuando ella me peleaba porque era y sigo siendo muy vago para estudiar, pero ya lo veo de otra manera. Ella me decía tienes que estudiar, vas a suspender. Al final yo siempre estudiaba, pero le decía, dame un time y me acostaba a dormir. Como el disco relata mis sueños, relacioné un time con irse a dormir.

Definiéndose…

Soy un productor de música electrónica y también un compositor, porque al final todos lo que realizan algo de música son compositores, porque la componen.

¿Harold es Dj?

Ser Dj, es muy complicado, tienes que tener una buena lectura del público, tienes que saber trabajar con las máquinas. Yo me ayudo de esas máquinas, pero no mezclo en ellas porque me cuesta trabajo. Yo me auxilio de lo que siempre he sabido hacer, el piano. Tengo los timbres, voy cambiando, pero me cuesta trabajo hacer la dramaturgia en vivo. Yo al concierto, a cada presentación llevo todo compuesto, tengo claro el orden de cada una de las piezas. El Dj tiene que jugar con eso, puede estar hasta cinco horas mezclando, disímiles y siempre tiene que estar leyendo al público.

Es un mundo totalmente diferente para ser compositor. Incluso, hay Dj que son Dj productores, que hacen su propia música, tienen las dos vertientes pero se especializan más en producir la música y no en hacer música. Los Disc jockey se dedican desde la época de los 80 y los 90 a cargar con todos los discos para las fiestas y al final uno siempre relaciona a los Dj con la electrónica y no es así. Un Dj puede mezclar música de Kool and the gang, puede mezclar música de cualquier tipo. Un Dj es una persona que ameniza las fiestas, que siempre está en total movimiento.

  Presentaciones y proyectos…

 Me he presentado en el Eyeife el año pasado, en Havana World Music, también en La Tropical. Hace poco me presenté con el maestro Joaquín Betancourt y la Joven Jazz Band. Él me llamó para hacerle un nuevo arreglo a un tema que había sido arreglado por él con jazz band, música electrónica, William Roblejo y Héctor Quintana.

A raíz de eso, ya venía pensando en hacer un proyecto con los jóvenes jazzistas, porque es otra de mis pasiones, tanto que al principio de mi carrera siempre dije que quería ser jazzista. Gracias a Ernán López Nussa y a la maestra Mayra Torres, que fueron los que me introdujeron en ese mundo. En mi música se pueden escuchar armonías del jazz y estoy en ese proyecto con mis amigos Michel Herrera, Héctor Quintana, Alejandro Falcón, quiero llevarlo a cabo en 2019 o en el 2020. Estoy trabajando en eso, sacando algunos temas y es lo nuevo que me ocupa.

 

Sin lugar a dudas, Harold tiene muy claras sus metas y que con trabajo sistemático y estudio las puede alcanzar. Su estilo marca una diferencia en la escena electrónica actual, pues crea y recrea la música rodeado siempre de/en pianos. Asimismo el contacto con otras manifestaciones entre las que sobresalen la literatura y la danza distinguen el resultado sonoro y la experiencia del público que asiste a sus presentaciones.  Fue un placer constatar su talento, respeto y pasión por su trabajo. A partir de ese momento, saco siempre un time para seguir más de cerca la creación electrónica cubana.

 

[1] Festival de Música electrónica auspiciado por PMRecords. Su presidenta es Zuilén Milanés.

[2] Se refiere a la edición de 2017

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