Soy Cubano, Soy Popular. David Calzado y su Charanga Habanera

Por Toni Basanta

Para una parte del público cubano la referencia hacia David Calzado y su Charanga Habanera resulta un tema bastante polémico. No obstante, fue una de las orquestas que integró el Team Cuba y que, sin lugar a dudas, ocupa desde 1992 uno de los si

Foto tomada de Internet

tiales de preferencia para los bailadores por títulos como Fiebre de amor, El temba, Lola, Lola o El Bonny. Inexplicablemente, ha sido al mismo tiempo, objeto de críticas por los textos de sus piezas, por el desenvolvimiento escénico y hasta por la manera de vestir.

Lo que no cabe duda, es que el fragor de la timba moderna que estremeció la Isla en los finales del siglo XX tuvo en David Calzado y su Charanga Habanera el movimiento escénico más espectacular del último lustro, al igual que un repertorio musical avalado por más de tres discos que llegaron a las escalas de éxito de toda Cuba y fuera de ella: Me sube la fiebre (EGREM, 1997), Hey, you loca (Magic Music, 1995), y Pa` que se entere La Habana (Magic Music, 1996).

De este último, la pieza No estamos locos contribuyó a ampliar el conocimiento acerca de los gitanos de Ketama y de paso, la adicción que provocó en el público era de una bien mezclada timba con flamenco español. De hecho, se coló de lleno en las listas.

Con la grabación de los discos Tremendo delirio (Universal, 1997), Charanguero mayor (Karlyor S.A. 2000) y Tiene de Cuba, tiene melao (Karlyor S.A. 2001) no tuvieron el mismo impacto.

Estoy seguro que todavía permanecen inscritas en la memoria de las multitudes Hagamos un change o El Temba, con los que La Charanga se subió a la cima, a pesar de que su tratamiento en cuanto a la alusión erótica y sexual se tornaba recurrente.

En ellos los códigos más populares de la lengua castellana encontraron amplia resonancia, plenos de frases populares y hasta marginales. El Temba y El Chango lo bailaron hasta Cecilia Noel y los Wild Clams en el Palacio de La Salsa del Hotel Riviera en una de las descargas más sonadas del siglo pasado. Algo similar a lo que ocurre ahora con Soy cubano, soy popular o con El Bonny.

Lo anecdótico y lo cotidiano se convierte en tema inagotable del repertorio de David Calzado y su Charanga Habanera, pero también hay que añadirle la picaresca y el doble sentido en piezas como ¿Qué quieres de mí?, mejor conocida como Besos de queso. Hay que resaltar que esta es una picaresca post-Faustino Oramas El Guayabero, con una vertiente al estilo de los bailadores de break dance, más la carga de la cultura Hip Hop y el Rap de los 90, el concepto “Earth, Wind and Fire” que tiene David como músico, más su paso por charangas como La Ritmo Oriental, donde por suerte, pudo poner a prueba su personalidad y años más tarde cimentarla con “los nuevos elegantes de la pista” según el legendario presentador Juan Cruz en su debut con La Charanga Habanera en el Salón Rosado Benny Moré de La Tropical en 1991. Para presentar aún más estos atributos, el concepto de espectáculo ganado en el Sporting Club de Montecarlo, le amplió la visión para su nueva proyección escénica.

Ahora viene arrasando desde el 2002, apoyándose en el estilo de las hoy bands – piense en MDO, N`Sync, o los Backstreet Boys-, al combinar baladas de muy buen gusto con salsa, timba, rap, pop, timba con moña y algún que otro toque distintivo de los sabrosos ritmos del Caribe.

No cabe dudas, que Entra en mi vida, una muy buena versión del original del dúo Sin Banderas, los puso al tope en las escalas de programas como Juventud 2000 en Radio Progreso o en Disco Fiesta en Radio Ciudad de La Habana, a la vez que les hizo ganar otros públicos pues la balada transmite y siempre queda tiempo para enamorarse, sin dudar, en la calurosa pista de baile.

Lamentablemente, los productores radiales se han casado con dos temas: Soy cubano, soy popular y El Bonny; esto hace que lleguen a la saturación. Vale aclarar que la radio no sólo comprende las emisoras. El “sound system callejero” son las grabadoras populares; cabe la posibilidad de que estos seguidores no tengan los tracks restantes de esta buena producción.

Yo les recomiendo algo más, la Timba con moña, que tiene de rap, break dance, un toque de rhythm and blues apoyado por los coros, una poderosa sección de metales y el incansable tumbao del piano a cargo de Helder Rojas. En Abusadora marcan la impronta inevitable del Caribe con teclados invocando a las steelband y una cita declarada de Los Zafiros.

Vuelve junto a mí es una balada para enamorarse. Tiene un solo de guitarra (no identificado), los teclados propios del Pop y un afinado trabajo vocal. La gorda es una “chota” a las muchachitas pasadas de peso, pero si no es de ahí, de dónde se inventa el humor cubano. En Otra mujer combinan balada con la salsa; con Marina quiere bailar, Mujeres, Somos los cubanos y Despedida te mandan para la pista caliente.

Entra en mi vida contiene un bello solo de saxofón a cargo de Osammy Collado y de esta versión el dúo Sin Banderas tiene que sentirse orgulloso, al igual que lo manifestó Antonio Carmona durante la visita de Ketama al CUBADISCO de 1998, por la versión “No estamos locos”.

La excelencia musical no se logra en días. Esta nómina de La Charanga Habanera se ha mantenido junta por varios años y ya se están viendo sus frutos coronados con una nominación al Premio Grammy Latino 2003. Di tú.

(Tomado del periódico CUBADISCO No. 1, septiembre, 03)

 

 

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s