Gran Premio para un doble homenaje

Por Clara Díaz, musicologa cubana

Foto tomada de Internet

Que en el año del bicentenario de Esteban Salas (Cuba, 1725-1803) el fonograma dedicado a su obra haya sido uno de los galardonados con el Gran Premio  CUBADISCO 2003, significa mucho más que el reconocimiento a la indiscutible excelencia de un producto musical.

Fruto de esfuerzos mancomunados por parte de destacados musicólogos e intérpretes, quienes han puesto talento, alma y empeño en aras de perpetuar el legado patrimonial musical más antiguo con que cuenta la nación, no hay dudas de que a los méritos existentes en la producción del CD “Esteban Salas (1725-1803). Cantus in Honore Beatae Mariae Virginia”, se añaden los aportados por la labor de profunda investigación y rescate que llevan a cabo desde hace cinco años la musicóloga Miriam Escudero Suástegui y el conjunto de cámara de música antigua Ars Longa, en esta ocasión acompañados por el coro francés La Maitrise, de la Catedral de Metz, de Mosela.

No sólo es la propuesta en primera audición de ocho de los diez números que presenta el CD. A lo anterior se suma el cuidadoso estudio que ha realizado la musicóloga acerca del estilo del compositor y de las especificidades de cada una de las obras, devenido, mediante los músicos, una interpretación lo más fiel y allegada posible a la concepción creativa de uno de los grandes músicos del siglo XVIII hispanoamericano.

Por otra parte, la selección cuidadosa y profundamente conocedora de los diferentes géneros trabajados por Esteban Salas en su catálogo autoral y que de manera explicativa son analizados en las notas discográficas que se adjuntan al CD, permiten acercarse desde un primer instante al mundo litúrgico del siglo XVIII cubano a través de un abanico de variadas expresiones, a los que se unen las sonoridades más familiares de los conocidos villancicos de navidad.

De este modo, asoma en el fonograma no precisamente una muestra monolítica de uniformidad estética, sino, todo lo contrario, se enuncian las más diversas tendencias expresivas en el discurso musical que vierten las diez obras que componen el disco. Es decir: el apego a la tradición heredada de la polifonía clásica española –enunciativa de la primera etapa de creación desarrollada por el músico en La Habana-, manifiesto claramente en su “Magnificat” las reminiscencias del barroco hispánico, presentes en los diferentes recursos expresivos y carácter sobrio de sus “Ave maris stella”, “Letania” y “Salve Regina”; la influencia italianizante, como señal de un estilo más moderno en el que se hace uso concertante de voces e instrumentos, expresada en sus obras “Assumpta est” y “Salve Regina a cuatro”; el empleo del formato policoral con el uso de doble coro de tres voces cada uno, en el típico villancico de batalla “Guerra viene declarando”; y la estructura tradicional de estribillo-coplas, de carácter responsorial, de otros tres villancicos – dos de navidad y uno dedicado a la Virgen de los Dolores-, como son los ya conocidos “Pues la fábrica de un templo” y “Los bronces se enternezcan”, y el que se presenta en primera audición, “¿Quién ha visto que en invierno?”

No obstante, tal diversidad, conocedor del contrapunto y la fuga aprendidos con los clásicos españoles; con pleno dominio de la técnica y mostrando una permanente búsqueda de la perfección compositiva, la obra del músico, sin embargo, se señala en esta propuesta con perfecta unidad de estilo y autenticidad creativa, lo que atestigua la relevancia del artista y la incuestionable valía de este rescate patrimonial.

Es de destacar, asimismo, la excelente interpretación del conjunto de música antigua Ars Longa, bajo la dirección de Teresa Paz, quien demuestra, en los albores de su década de creación, el grado de madurez y especialización adquirida respecto al repertorio litúrgico de la música colonial cubana, tema que constituye parte de su más reciente trabajo, cuyo principal objetivo es dar a conocer la obra y los compositores desconocidos al público actual.

Por su parte, la intervención del coro La Maitrise, de Francia –también fundado en 1995-, en tres de los números presentados en este CD –“Letania”, “Magnificat” y “Guerra vienen declarando”-, denota, igualmente, el alto profesionalismo y rigurosa labor desarrollada por esta agrupación dentro del arte interpretativo coral.

Aunados todos en el afán de llevar a vías de hecho el proyecto editorial “Música sacra de Cuba. Siglo XVIII”, dedicado en su primera parte al rescate y difusión de la obra de tan destacado músico. Tras interesantes convenios de colaboración acordados entre la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, el Centro Internacional Les Chemins du Baroque (Francia) y la Universidad de Valladolid (España), ha surgido esta segunda propuesta discográfica –anteriormente fue “Nativité a Santiago de Cuba” (2001)- nuevamente asumida por el sello francés K617 y fechada en el 2002, evocadora no sólo de disfrute y real complacencia, sino, además del sincero reconocimiento y más respetuoso homenaje al incansable y esmerado trabajo creador.

(Tomado del periódico CUBADISCO No. 1, septiembre, 03)

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s