El Son

Oriundo de Cuba, pertenece a nuestro reservorio músico danzario y fue declarado patrimonio cultural de la nación en el 2012, como un verdadero regalo a sus cultores y a los bailadores. Este hecho constituye una muestra de reconocimiento hacia un género raigal, cuyo valor artístico «trasciende en tiempo y espacio como elemento destacado del patrimonio cultural inmaterial de la nación».

Es un baile de pareja y un género o especie de canto y baile donde concurren influencias que se toman, fundamentalmente, de la sonoridad de la cuerda pulsada y de los estilos o maneras de hacer que ello implica. Por su forma, el son parte de la alternancia de copla y estribillo de la que hay referencias desde el siglo XVIII hasta la actualidad, y mezcla los sonidos de los instrumentos de cuerdas, guitarra y el tres, con los instrumentos de percusión tales como el bongó, las maracas y las claves.

En el son los bailadores ejecutan los pasos y movimientos a ritmo sincopado. El movimiento de los hombros, la pelvis y las caderas también marca el ritmo. Todas estas características del baile han influenciado otros bailes en Latinoamérica.

Igualmente se resalta la influencia de ese estilo en manifestaciones como la literatura, de la cual es un referente la obra poética de Nicolás Guillén; a la vez que en lo propiamente musical el género impacta otras formas bailables y cantables como el bolero y la guaracha.

Sus grandes cultores: el Trío Matamoros, Ignacio Piñeiro, Bienvenido Julián Gutiérrez, Arsenio Rodríguez, Ñico Saquito, La Sonora Matancera, Miguelito Cuní, Abelardo Barroso, Celia Cruz, Benny Moré, Los Compadres (Lorenzo Hierrezuelo y Francisco Repilado, Compay Segundo), Roberto Faz, Pacho Alonso, Adalberto Álvarez, Los Van Van, Maravillas de Florida, Pancho Amat, Los Jóvenes Clásicos del Son, El Nene, David Álvarez y Juego de Manos, Karachi, Original de Manzanillo, Septeto Santiaguero, entre otros.

Adalberto Álvarez significa el 8 de mayo como un día especial de homenaje y reconocimiento ya que ese día coinciden en su nacimiento dos símbolos cultores del género: Miguel Matamoros (1894) en Santiago de Cuba y Miguelito Cuní (1917) en Pinar del Río, dos provincias extremas de la Isla que simbolizan la presencia y práctica del son en todo el territorio nacional. Apoyando esta hermosa idea del maestro, aportaremos en nuestro blog, contenidos importantes que difunden este género, del cual ya Cuba prepara el expediente para presentar a la Unesco, a fin de que sea valorado como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

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