Voz con sentimiento

Por Heidy Cepero Recoder. Musicóloga

La radio es uno de los medios donde se desarrolla la música. Esta se utiliza tanto en programas como en anuncios comerciales. Dentro de este medio lo sonoro cumple una función comunicativa, aunque también incide en el gusto estético y la cultura de sus oyentes. En este proceso se destacan los locutores, los cuales constituyen otra mirada que interviene entre el creador y el receptor; sin embargo son parte importante del proceso de circulación de la música.

En Cuba han existido varias figuras relevantes en la radio, y particularmente en Camagüey hay una de suma importancia por ser un ejemplo vivo de este fenómeno. Homero de Dios Suárez (Ciego de Ávila, 1931/Camagüey, 2009) trabajó desde 1945 en la radio, siempre vinculado a figuras importantes del ámbito musical cubano como Servando Cabrera y con agrupaciones reconocidas al estilo del Conjunto Colonial, el Conjunto Ariguanabo, la Orquesta Siglo XX, entre otras.

La experiencia de vida en sus años de trabajo en la radio junto a su capacidad de observación, le permitió conocer los procesos históricos, sociales, musicales y tecnológicos que se produjeron desde el inicio de su vida laboral hasta su muerte, lo cual lo convirtió en un archivo oral de incalculable valor.

Homero de Dios fue un mediador directo entre el creador y el receptor y su historia de vida puede ser tipificadora de otras semejantes, por lo que sus vivencias contadas desde su propia voz son importantes para conocer el contexto sociohistórico y sonoro durante su etapa de desarrollo profesional en Camagüey.

Al respecto rememoraba:[1]

Nací en Ciego de Ávila el 28 de junio de 1931, éramos tres hermanos. Cuando yo tenía 4 años mi familia se mudó para Florida, en Camagüey. Mi mamá era costurera y cuando murió mi padre en el año 1944 todo el mundo tuvo que salir a ayudar a la familia. Así comencé yo en la radio, no fue por vocación, sino por necesidad.

Yo soy el único que se ha vinculado a la música y la radio, soy autodidacta. Comencé limpiando piso, luego me di cuenta que había que avanzar y me hice operador de audio, productor musical, después locutor, artista, director artístico, administrador y director de emisora.

Yo cuando vine para Camagüey vine de figura estelar, haciendo los noticieros de Cadena Agramonte, entonces fue que dejé de limpiar, en el año 1959. En un inicio viví en una choza con ratones, y luego por la asociación de combatientes me dieron un apartamento en el 26 plantas.

El fundador de la emisora provincial camagüeyana en las especialidades de director y narrador, marcó una huella en los que han continuado su camino. Hoy es recordado porque según su compañero César Arredondo “era un lector excepcional con dicción y velocidad formidables”.[2]

Fui uno de los locutores mejor pagados de la empresa privada, solo trabajaba dos horas y media. Cuando nos mudamos para donde está la emisora actualmente fui locutor y productor de programas mexicanos, de música española, de Zafra musical, o sea, en la discoteca de Radio Cadena Agramonte. Pero siempre continué en el noticiero estelar. Yo fui compañero de un gran locutor y un amigo personal: Mario Crespo. Nos quisimos mucho y tuvimos una gran amistad durante casi veinte años, que trabajamos como dúo en el noticiero de las 6:00 am y 8:00 pm.

En esta provincia lo que se trabajaba era la música enlatada, no había programas en vivo, todo era en discos o en cintas magnetofónicas; había un programa de música americana, mexicana y española. Pero ya en los años noventa me aburrí del micrófono y me dediqué nada más que a escribir un programa de música que se llamaba Noche cubana.

Y si de música se trata…

Mi formación en la música es autodidacta, yo dejé la escuela cuando murió mi padre, pero sabía que tenía que avanzar. Yo leo de todo, lo mismo un libro de Agatha Cristhie, quede García Márquez. Tengo un archivo que todo lo que trata es de compositores y música popular tradicional, desde Matamoros, pasando por Lecuona, Rodrigo Prats… y me he preocupado por eso. Tengo de todo, Helio Orovio, revistas y periódicos, una colección de diccionarios y todo lo que he ido encontrando. Yo se lo digo a las personas que tienen que prepararse.

La música a mí me marcó desde que era un niño. Yo soy pichón de gallego, pero siento la música cubana que la llevo en el sistema circulatorio. Las encuentro a todas bonitas, pero como la mía ninguna.

Sobre los primeros años de la emisora como productor de programas, y el valor que le concede a la música apuntó:

Noche cubana fue un programa que creó Josefa Brasero, Delegada Provincial de Radio, cuando las emisoras empezaron a trabajarlas 24 horas. En ese programa lo que se pone es música tradicional popular. Allí yo trabajo las raíces de nuestra música, pero además se divulga la vida del compositor, la época en que vivió, qué tipo de música, instrumentos musicales. Se habla de todo lo concerniente a la música y la época del compositor. Yo lo hice durante casi veinte años y así hay mucha gente en la calle que ya no me dicen Homero, sino Noche cubana.

La música desempeña un papel muy importante en cuanto a la formación de los pueblos. La radio es un medio indispensable, fíjate que tiene que ver con todos los sectores de la población. Yo siempre dije que cuando hiciera un programa era dando a conocer la vida y milagro de los autores, orquestas, que es lo que merecen.

Para mi preparación profesional yo he dado 10 y 15 pesos por una revista para coger dos páginas, y en periódicos viejos. En Noche cubana yo pongo cualquier tipo de música sin discriminación. Tú tienes que abrirte a todos los gustos, a todas las preferencias. A mí me gusta la guaracha pero no puedo guiarme por eso. Cuando el productor entra a hacer un programa tiene que quitarse la camisa y dejarla afuera.

Hay una serie de factores que son armoniosos, yo creo que de manera solitaria no se puede ver una perspectiva, hay que ver la interpretación, lo escrito, lo leído por el locutor, todos los factores que se conjuguen en un todo armonioso.

De la música cubana lo que más me gusta es el son porque está en todo, en nuestra vida, en nuestro hablar, nuestra poesía, no solamente en nuestra música. El son forma parte de la idiosincrasia del cubano como el bolero, el danzón. Conocí a través de la radio muchas orquestas importantes como los Soneros de Camacho, La Danzonera, La Bella Época, a los solistas de Camagüey como Edgar Pérez, El 1920, Pablito Varona, Elieser García, Simón Roberto, y muchos más.

El mayor objetivo por el cual yo trabajo es que el oyente me oiga, se sienta complacido. Decía el Che que todo revolucionario debía ser un poco vanidoso, pero una vanidad bien entendida, que tenías que sentirte orgulloso con lo que tú haces. Por muy buena que sea la emisora, si no tiene oyentes, escomo un periódico sin lectores, su alma es el oyente.

Cuando tú no pensabas nacer, en Cuba había conjuntos soneros como el de Arsenio Rodríguez, la Sonora Matancera (guarachera), el Conjunto Casino (hacía más boleros), el Conjunto Colonial, el Conjunto Ariguanabo [y charangas como] la Orquesta de Arcaño y la Siglo XX. Llenaron una época que ha trascendido hasta esta. Ahí están las raíces, el mambo, El Benny Moré considerado el mayor cantante de Latinoamérica de todos los tiempos. Yo estoy orgulloso de haber vivido en aquella época y en la revolucionaria.

La riqueza intelectual de Homero de Dios ha estado marcada por la relación con importantes figuras de la música cubana y por hechos históricos relevantes que han incidido en su desarrollo profesional y en la formación de su personalidad artística.

En sus programas radiales promovió todos los géneros de música tradicional cubana, debido a su preocupación por difundir y consolidar en la memoria de sus oyentes la música de carácter netamente cubano.

Su función como mediador estuvo condicionada en gran medida por esta preocupación y además por su convicción de que la radio es un medio para educar y divulgar la cultura local y nacional, una de las razones por las que el locutor José Luis Basulto lo llamó erudito.[3] Esta historia, como tantas otras de locutores y realizadores radiales, es importante para nuestras investigaciones porque nos revelan otra mirada de la música cubana, esa que día a día viven sus protagonistas.


Notas

[1] Entrevista realizada a Homero de Dios el 28 de febrero de 2008.

[2] Arredondo, César: Radio Cadena Agramonte, emisora de mis amores (XII) -.mhtml

[3] Basulto, José Luis: Radio Cadena Agramonte: El orgullo del sonido. En web@radiorebelde.icrt.cu

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