¡Y surgieron Los Pinares! Aproximación a la historia del Conjunto Los Pinares

Por Saylí Alba Álvarez. Escritora e investigadora de la cultura popular tradicional.

El nombre de los pinares,

daba la idea de unos pinos que iban creciendo juntos,

subiendo,

buscando altura.

Con el triunfo de la Revolución cubana se instauran en el país, cambios sustanciales que abarcaron lo político, lo económico y lo social. Una nueva política cultural, tendría como objetivo resaltar y proteger los valores autóctonos que nos definen como cubanos. En Sancti Spíritus, orientados por el Consejo Nacional de Cultura, serían reorganizadas agrupaciones folclóricas como el Coro de Claves Espirituano, con más de cien años de fundado, La Parranda Típica Espirituana y otras prácticas culturales, asociadas a los Cabildos de Sancti Spíritus y Trinidad; así como las manifestaciones culturales heredadas por la emigración isleña a estas tierras.

En este panorama cultural surge el Conjunto Los Pinares, agrupación de música campesina, que gozó de gran popularidad y fue calificada, en muchas ocasiones, como la mejor de Cuba, en el género que cultivaron. Criterio que sería refrendado en las evaluaciones realizadas en los años 1980 y 1990, al recibir la distinción de catálogo de excelencia dentro de la música campesina. El Conjunto Los Pinares fue fundado en 1967, por los poetas Virgilio Soto, Luís Martín y Jesús Pérez Sosa y los músicos Roberto López como laudista y Jesús Pérez Pérez como guitarrista y director de la agrupación. El diccionario de la literatura cabaiguanense recoge que también fueron fundadoras Paulita Fleites y Álida Padilla, lo cual es acertado debido a que estas poetisas improvisadoras, aunque no formaron parte de la nómina del grupo, siguieron muy de cerca su trabajo y participaron en varias actividades con ellos durante años, incluso en programas de televisión como Palmas y Cañas y Meridiano Campesino. También aparecen en varias fotografías de la época. Es común que los grupos que cultivan la música campesina, acompañen musicalmente a los cantantes, tonadistas y poetas que participan en las actividades.

Conjunto Los Pinares con las poetisas aficionadas Álida Padilla y Paulita Fleites Foto cortesía de Francisco Rodríguez.

El Conjunto Los Pinares fue un grupo atípico dentro de la música cubana, debido a que su historia estuvo asociada a la de los programas de radio dedicados a la difusión de nuestras raíces campesinas. Como la mayoría de los grupos musicales, en sus inicios eran aficionados, que se unieron para cubrir el programa de radio Fiesta en el Cañaveral. Este programa se llamaba así porque tenía como esencia cantarle a la zafra azucarera de 1968 y a todo el movimiento obrero espirituano que se encontraba participando en ella. Esta es la razón por la que, para la primera presentación, se trasladaron al poblado Tuinucú, perteneciente al municipio Taguasco y estuvieron un mes trabajando, vinculados a la zafra azucarera. Otra tipicidad que tuvieron fue que estaba integrado por músicos y poetas improvisadores. Generalmente los poetas tienen una trayectoria y una evaluación independiente, pero en el caso de Los Pinares, eran parte del grupo y además fueron sus fundadores. Sobre estos orígenes recuerda el poeta Virgilio Soto:

“Jesús Pérez Pérez era guitarrista, los poetas éramos Jesús Pérez Sosa, Luís Martín y yo. En la otra guitarra estaba Teofilito y en el laúd Roberto López. Ya para esa época Teofilito estaba muy viejito y Arsenio Madrigal lo ayudaba. Al inicio lo único que se hacía era punto cubano y todo improvisado. Después nos fueron enseñando poco a poco. Delio Luna fue el primer locutor que tuvo el programa campesino. Como el programa era financiado por la zafra azucarera, cuando se acabó la zafra, se acabó el programa.”

Fragmentos de entrevista realizada por la autora a Virgilio Soto en julio de 2020.

Debido a la aceptación que tiene el programa de radio, Virgilio Soto manifiesta en el Partido, la necesidad de que siga saliendo al aire. Es así como continúan con el programa de radio vinculado a la zafra azucarera y a la actividad agrícola. En los primeros años, lo único que se hacía era punto cubano, controversias, pie forzados y muchas parrandas campesinas, al estilo de los hermanos Sobrino.

Conjunto Los Pinares en actividad previa al Congreso de la ANAP, en el año 1971 / Foto cortesía de Francisco Rodríguez.

A pesar de la popularidad que tuvieron el programa de radio y el grupo musical, los integrantes tenían sus puestos de trabajo, laboraban en hoteles, fábricas, tiendas de víveres, cultivaban la tierra y por la noche corrían a la emisora a realizar el programa. Las primeras emisiones se hicieron en vivo, en un estudio grande ubicado en el parque Serafín Sánchez, había más de sesenta lunetas para que el público se sentara. Todo era improvisado, si te equivocabas, no había marcha atrás.

Con el nombre de Los Pinares, se les conoce oficialmente en 1969. Se hizo un casting en el Condado, poblado de Trinidad, para ponerle nombre a la agrupación y a pesar de que hubo varias propuestas, a Virgilio Soto le gustó el nombre de Los Pinares porque daban la idea de unos pinos que iban creciendo juntos, hasta alcanzar las alturas.

A los primeros integrantes, se les fueron uniendo otros músicos interesados en la música campesina. A finales del año 1968, el poeta Luís Martín le pide al guitarrista Pedro Pino, que pase por la emisora a acompañarlos “con un grupito que tenían armado”, se conocían del Reparto Colón en Sancti Spìritus. Cuenta Pedro Pino, que en aquel entonces estaban como poetas Virgilio Soto, Luís Martín y Jesús Pérez Sosa y como músicos Roberto López y Jesús Pérez Pérez. Según el testimonio de Pedro Pino y el de Paquito Díaz, Rafael Gómez Mayea Teofilito, siempre estaba en la emisora de radio con su guitarra y los acompañaba también.

Marcelo Lamas / Foto Saylí Alba

De la mano de Pedro Pino, no solo llegó al grupo Marcelo Lamas, sino que también se incorporó en la tumbadora José Vera, quien estaría en el grupo desde 1969, hasta el año 1990. Fueron integrantes también, Tomás Brito Peralta, ejecutando varios instrumentos como el bajo, el tres y el laud, indistintamente; los cantantes Francisco Días (Paquito) y Esteban Pino Jorrín, además de que cuando hacían el estilo conocido como parrandas dentro del género del punto, los cantantes eran Rolando Benítez y Paquito Díaz.

Esteban Pino, se une a Los Pinares, en el año 1972 y fue un músico destacado dentro de la agrupación. Fue su director e influyó en la disciplina y la calidad de la agrupación. Era extricto guardián de la calidad musical. En los ensayos y en las grabaciones interrumpían cuando algo no salía bien. Tenía un carácter fuerte y era muy recto con lo que al trabajo de la agrupación se refería. “Esteban Pino era perfeccionista, le gustaba que todo quedara perfecto. Él no admitía que algo quedara más o menos. Ensayaba mucho, vivía para que el grupo brillara.”[1]

En el año 1969, el laudista Roberto López se separa del grupo porque tenía que atender un sitio en Cabaiguán y le quedaba muy lejos. Es así como Pedro Pino le propone a Marcelo Lamas que entre a la agrupación con el laúd. “Para mí fue algo difícil, pues yo no sabía tocar laúd, pero me dediqué  a estudiarlo y ensayarlo mañana, tarde y noche.”[2]

En poco tiempo Marcelo Lamas, llegaría a convertirse en una de las glorias de la música campesina cubana, a partir de la ejecución del laúd, de manera que sus aportes se estudian en el Instituto Superior de Arte y aparecen recogidos en manuales y libros de estudio dedicados a la música campesina.

Ya para esta fecha (inicios de 1969) el cantante de la agrupación Álvaro Yero se retira de la misma por tener que cumplir otras funciones. Debe recordarse que todos eran aficionados y tenían sus centros de trabajo, por lo que cumplir con el grupo requería un esfuerzo extra. Es entonces, que por medio de Marcelo Lamas, entra al Conjunto los Pinares, Francisco Días (Paquito), quien sería, junto a Esteban Pino, el cantante principal de la agrupación. Sobre estos inicios refiere Paquito:

“Una vez que fui a buscar a uno de mis amigos para un guateque, me dice: no, esta vez no puedo ir, porque tengo que ir a la emisora de radio que estoy acompañando a unos guajiros en un programa, mira vamos con nosotros. Ese amigo que yo fui a buscar y que me llevó a la emisora fue el Maestro Marcelo Lamas. Cuando llegamos a la emisora de radio me presenta como cantante. Me temblaban las piernas y Marcelo: canta, canta y Pedro Pino: canta un numerito. Entonces canté Soy hijo del Siboney. Eso fue el 28 de mayo de 1969, hace hoy exactamente 51 años de eso. A partir de ese día me convertí en el cantante de Los Pinares, uno de los grupos más reconocidos de la música campesina en el país”

Entrevista realizada por la autora, a Francisco Días (Paquito)  el 28 de mayo de 2020.

En el año 1980, el Comandante Faustino Pérez los pasa a trabajar directamente vinculados a la cultura y reciben un salario por sus presentaciones. Sobre ello diría el poeta Luís Martín:  “Yo me encontraba en el Sur del Jíbaro, trabajando en un camión y Faustino Pérez me pregunta, y tú qué haces aquí, le respondo que soy chófer y me dice, vete para la emisora, que chóferes tenemos muchos, pero poetas no”[3]

También sobre ello contó Virgilio Soto:

“El primer día que se transmitió el Guateque fue el 6 de enero de 1968, estaba previsto para el día 3, pero hubo un fallo y empezó el día 6. Al Comandante Faustino le gustaba el programa campesino y nos admiraba porque éramos aficionados, con otros puestos de trabajo y hacíamos el Programa Campesino. Un día nos trajo para Cabaiguán y dijo que había que tomar una decisión, porque vino una Resolución que decía que los trabajadores que éramos de empresas no podíamos estar prestando servicio en otros lugares. Nos dieron una plantilla con trece plazas, entre poetas y músicos.”

Fragmentos de entrevista realizada a Virgilio Soto en julio de 2020.

La primera evaluación la realizan en el año 1980 en el centro cultural conocido como El Tenis, fueron evaluados en una actividad cultural, es decir que a la vez que se evaluaban estaban trabajando para el público, en el jurado estaban Ramón y Coralia Veloz, Adolfo Alfonso y Raúl Lima. Esta primera evaluación que les realizaron fue muy significativa para el grupo, pues alcanzaron Primera Categoría dentro de la Música Campesina. Para Francisco Díaz (Paquito) tuvo una significación mayor, pues el intérprete Ramón Veloz era su preferido dentro de la música campesina y el hecho de ser evaluado por él y recibir palabras elogiosas, quedaría para siempre grabado en la memoria del cantante:

“En mi caso, como cantante, mi preferido fue Ramón Veloz, yo lo seguía en todo. Una vez tuve la dicha de que me evaluara y me dijo que mi trabajo era excelente. Ese fue uno de mis méritos, que mi cantante preferido me evaluara y reconociera mi trabajo.”

Entrevista realizada por la autora a Francisco Días (Paquito) el 28 de mayo de 2020.

En el año 1990 son evaluados por segunda vez y mantienen la Primera Categoría dentro de la música campesina. Como parte de su carrera artística, no solo cubrieron el programa de radio Guateque en la Agricultura, sino que tuvieron una amplia gama de actividades por todo el país. Realizaron varias giras nacionales, desde Guantánamo hasta Pinar del Río; participaron en Festivales dedicados a la música campesina como la Jornada Cucalambeana en Las Tunas, donde tuvieron el provilegio de asistir durante muchos años. Las Jornadas Cucalambeanas fueron significativas para el grupo, especialmente para los poetas, porque les permitía interacturar con los más destacados dentro del género en Cuba. En el caso de Virgilio Soto y Luís Martín, en una Cucalambena tuvieron la suerte de participar en la grabación de un disco junto al poeta improvisador Angelito Valiente. Participaban además en las Ferias de Arte Popular en Ciego de Ávila, así como en programas radiales y de televisión en otras provincias.

El Conjunto Los Pinares acompañó a destacas figuras de la música cubana como los poetas: Jesús Orta Ruíz (Indio Naborí); Justo Vega, Adolfo Alfonso; Chanito Isidrón, Luís Gómez, Jesusito Rodríguez, Omar Mirabal y Ángel Valiente, así como a los cantantes Celina González, Barbarito Diez, Ramón Veloz, Coralia Veloz, Inocente Iznaga (el Jilguero de Cienfuegos), María del Carmen Prieto, Nito Rojas, Ana María Chomás, Carmelina Barberi, Marisol Guillamas y Ramón Avilés, entre otros. En el Archivo Sonoro de la emisora de Radio Sancti Spíritus existe gran cantidad de grabaciones del Conjunto Los Pinares realizando el programa Guateque en la Agricultura, también se recogió un CD con varias grabaciones de audio y video, con presentaciones del grupo en la Sala Yara de la ciudad espirituana. Este grupo fue uno de los más destacados dentro de la música campesina en Cuba. Su repertorio grabado, así como los artistas que lo integraron forman parte de lo más representativo de la memoria colectiva espirituana, aficionada a la música campesina.


NOTAS

[1] Entrevista realizada por la autora a Francisco Díaz, en mayo de 2020.

[2] Entrevista realizada por la autora a Marcelo Lamas Vásquez, en junio del 2020.

[3] Entrevista realizada por la autora al poeta Luís Martín, en diciembre del 2003.

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