Andrés Alén Rodríguez: claves de un arreglista.

Por Claudia Ramírez. Musicóloga

Fotos tomadas de Internet

La obra compositiva del músico cubano Andrés Alén Rodríguez ocupa un importante lugar en la escena musical contemporánea cubana. Su catálogo incluye música de cámara, sinfónica, coral, para piano, banda y diversos formatos jazzísticos. El espacio de circulación de las mismas es fundamentalmente el circuito académico. Muchas de sus obras pianísticas y para formato de cámara fueron creadas por encargo de alumnos y colegas para ser interpretadas en certámenes académicos y actualmente continúan interpretándose en los conservatorios del país y la Facultad de Música de la Universidad de Las Artes de Cuba; han formado parte del repertorio habitual de no pocos instrumentistas de prestigio entre los que destacan el pianista Jorge Luis Prats, el saxofonista y clarinetista Paquito D´Rivera, y el trompetista Arturo Sandoval. A la vez han sido incluidas en producciones discográficas de otros artistas, como el disco Coralina para un tiempo, grabado por la Schola Cantorum Coralina en el año 1995, Miradas furtivas grabado por el Dúo ProMúsica en el 2003 y Piano cubano de la pianista Yamilet Cruz, lanzado al mercado en el año 2017.

Además de pianista, pedagogo y compositor Andrés Alén ha trabajado en múltiples proyectos como arreglista.  Ha compartido con figuras consagradas como Cesária Évora, Elena Burke, Teresa García Caturla y Omara Portuondo, para quien realizó parte de los arreglos y grabó piano y teclado en su disco Pensamiento.También ha trabajado con figuras jóvenes como el Dúo Angeliza y Gardi. En el año 1998 grabó Estás conmigo junto a la cantante Miriam Ramos en homenaje a Bola de Nieve, proyecto en el que además de ser el pianista tuvo a su cargo el arreglo de todos los temas incluidos en el CD. Al año siguiente de su grabación el fonograma obtuvo el Gran Premio en la Feria Internacional Cubadisco. Según palabras del músico, este proyecto ocupa un lugar destacado en su trayectoria profesional ya que demandó no solo el arreglo de las canciones sino también la recreación del estilo interpretativo pianístico de Bola de Nieve. Importante además fue el disco Andrés Alén Canciones de Navidad, conformado por trece de las canciones navideñas más conocidas mundialmente arregladas en diferentes géneros de la música popular cubana y latinoamericana. En este proyecto Alén también trabajó como pianista y director musical. Las canciones fueron grabadas por el coro infantil Diminuto, dirigido por la profesora Carmen Rosa Pérez, quien realizó las traducciones y adaptaciones de algunos de los textos de las canciones. 

El gusto por el arreglo le viene a Andrés Alén desde muy pequeño, fomentado por el ambiente musical en el que transcurrió su infancia. Su madre tenía conocimientos musicales y su padre Osvaldo Alén, era un reconocido pianista, director de coros y repertorista de cantantes. Desde chico, jugaba a reproducir melodías en el piano y a componer, mientras que su madre le escribía sus primeras creaciones, pues en esos momentos todavía no conocía la grafía musical. Se aprendía de oído las canciones que su padre interpretaba al piano y cuando tuvo más edad asistía a sus presentaciones en importantes centros culturales de la capital del país. En su casa se escuchaba mucha música y uno de sus juegos era imaginar cómo sonaría si cambiara alguno de los elementos de la pieza.

De niño, cuando yo empecé a hacer arreglos, los empecé a hacer como chistes. Yo recuerdo una de las primeras cosas que hice fue un arreglo de Lágrimas Negras de Matamoros como un preludio y fuga, y era un puro chiste, yo lo hacía para reírnos en la escuela (…). Y muchos de esos arreglos que yo guardé la partitura o me los sabía de memoria los he ido incorporando a mi repertorio.

Entrevista realizada a Andrés Alén Rodríguez el 20 de mayo de 2019.

Desde esos primeros años el músico mostró su predilección por el género de la canción. Esta selección pudiera estar relacionada con el mundo sonoro que le rodeó en su infancia. Según sus palabras creció escuchando discos de algunos de los principales representantes de la cancionística cubana como Ernesto Lecuona, Bola de Nieve y Omara Portuondo y participando en los ensayos corales de su padre. Con el tiempo esta preferencia se convirtió en la manera elegida por el músico para captar la atención del público y distinguirse como arreglista. Siempre le han atraído las canciones conocidas. Generalmente éstas han sido arregladas y versionadas en múltiples ocasiones, por lo que considera un reto personal y ejercicio intelectual sumamente complejo, crear una obra que no se parezca a los arreglos realizados anteriormente. Mientras más conocida sea la canción más posibilidades tiene de que se reconozca y se identifique su trabajo como arreglista. “… si yo te hago un arreglo de una canción que casi nadie conoce, entonces tú no disfrutas el arreglo, no se luce el arreglo …”[1].

Otro de los rasgos que ha estado presente a lo largo de su desempeño como arreglista ha sido la recurrencia a realizar cambios estilísticos y genéricos en las canciones. “… siempre me fascinó esa idea de algo que era muy popular hacerlo clásico y viceversa …”[2]. El músico confiesa que empezó a experimentar con esto desde muy pequeño, a manera de juego. Este ejercicio creativo se fue haciendo cada vez más habitual y se fue enriqueciendo en la medida en que el músico continuaba profundizando sus conocimientos musicales. Ejemplo de esto fue el arreglo que realizó sobre la canción de Silvio Rodríguez El rey de las flores. Desde el primer momento que escuchó la obra, la asoció con el barroco italiano, le parecía algo completamente pastoral. En ese instante desaparecía para él la guitarra de Silvio y solamente escuchaba los acordes y la melodía. Lo escribió para cuarteto de cuerdas, siendo estudiante y años más tarde en el 1998, después de realizar algunos cambios, fue grabado en los estudios ABDALA del sello discográfico cubano Unicornio.

Además de ser una inquietud que el propio autor señala tener desde muy pequeño, esta capacidad para pasar un tema por diferentes estilos y géneros se debe también a la experiencia que adquirió a lo largo de su carrera como pianista profesional. Desde este rol Andrés Alén ha interpretado un amplio repertorio, que ha incluido la música académica europea, el jazz, la música popular bailable cubana y el acompañamiento de cantantes en diferentes estilos de la canción. Todos estos desempeños le han ido aportando paulatinamente el conocimiento sobre maneras propias de hacer la música, experiencia que es aprovechada a la hora de realizar los arreglos. Esta habilidad se manifiesta también en sus creaciones originales.

Al conocer las tempranas inclinaciones del músico hacia el acto de arreglar, se entiende por qué Andrés Alén expresa que para él dicha actividad siempre ha significado algo más que otro oficio para ganarse la vida. Según su punto de vista, crear a partir de una composición realizada por otra persona siempre ha sido una práctica intelectual y creativa muy compleja que tiene mucho que ver con la composición. La única diferencia que existe entre uno y otro desempeño, para el compositor, es desde dónde parte la idea inicial. A la hora de asumir un trabajo no le dedica menos tiempo o no le resulta más sencillo por tratarse de un arreglo.

Por otro lado, reconoce que dicho desempeño ha constituido en su caso, una fuente de incalculable conocimiento. Considera que cada obra tiene una especie de magia y eso es precisamente, lo que debe respetar cada músico que trabaje sobre la creación de otra persona. El arreglista tiene que tener la medida de hasta qué punto puede y debe llegar para no perder el encanto de la canción, y que por encima de todas las modificaciones se reconozca la obra. Para lograr esto, primero que todo se debe conocer el original a la perfección, o sea, se debe transcribir la canción y comenzar a tocarla como lo hiciera el compositor o el intérprete que la hizo popular en su versión original, para luego comenzar a alterar las cosas.

Uno haciendo arreglos aprende maravillas. Por un minuto tú te tienes que poner en la posición del compositor y después en la posición tuya. Primero te tienes que aprender qué hizo el compositor y después quién eres tú y qué vas a hacer.

Entrevista realizada a Andrés Alén Rodríguez el 5 de Agosto de 2011.

NOTAS

[1] Entrevista realizada a Andrés Alén Rodríguez el 5 de agosto de 2011.

[2] Entrevista realizada a Andrés Alén Rodríguez el 20 de mayo de 2019.


FUENTES CONSULTADAS

-Alén, A. (2002). ¿Escuela Cubana de Piano? Clave, año 4, número 2, pp. 11-15. Alén, O. (2002). -Alén, O. (2002). Andrés Alén. En E. Casares (Ed.) Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana, vol. 1. Madrid, España: Sociedad General de Autores y Editores, pp. 255-256.

-Ramírez García, C. (2019) Estudio del proceso creativo de Andrés Alén desde su rol de arrglista y compositor. Universidad de Salamanca, España.

-Villaverde, W. (2011). The solo piano music of Andrés Alén: An Annotated bibliograghy and performance guide (D. M. A. Keyboard Performance). University of Miami, Estados Unidos.

Notas discográficas

Alén, O. (2000). CD Andrés Alén Canciones de Navidad. La Habana, Cuba: Producciones ABDALA.

Alén, O. (1999). CD Compositores Cubanos Vol. I-Andrés Alén. La Habana, Cuba: EGREM.

 Alén, O. (2001). CD Pianoforte. La Habana, Cuba: EGREM.

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