Contrabajeando a lo Cachao: una descarga en modo Mayor

Por Olivia Rodríguez Caballero. Contrabajista

Conocido mundialmente como Cachao, Israel López Valdés (La Habana 1918-Miami 2009), quedará plasmado para siempre en la memoria de todos aquellos que hayamos tenido la dicha de escucharlo o verlo tocar. Apasionado defensor de las raíces afrocubanas, Cachao resume en su quehacer toda una tradición de ejecución del contrabajo, instrumento que, en su desempeño artístico, fue llevado al más alto nivel. El despliegue de potencialidades de Israel López, basadas en su estilo interpretativo, han llamado la atención de algunos investigadores, entre ellos Leonardo Acosta quien señaló: “… la gran importancia de Cachao en nuestra música, reside sobre todo en que hizo del contrabajo un instrumento solista, improvisador, hizo cantar al instrumento que antes era base rítmica o ancla, pero no cantaba hasta que él llegó…”.[1] No obstante, esta temática ha sido poco desarrollada por los intelectuales que han abordado la praxis musical del intérprete.

Foto del documental Cachao, uno más, dirigido por Andy García para PBS. JAKUB MOSUR / Foto tomada de Internet

La música en la vida de Cachao fue inherente a su existencia. El pequeño Israel creció en el ambiente sonoro del contrabajo, el piano, el canto, la guitarra, entre otros instrumentos. Su familia aún constituye un importante núcleo de músicos. El abuelo, fue clarinetista de la Banda Municipal de La Habana. Pedro López, el padre, fue contrabajista de varias orquestas, como la Típica de Miguel Vázquez El Moro (flautista), la Orquesta Filarmónica de La Habana, y la orquesta que acompañaba el cine silente en el Teatro Encanto. La madre, de apellido Valdés, fue pianista y guitarrista, y junto a su esposo Pedro impartía clases particulares de música.[2] Los hermanos de Cachao fueron el reconocido compositor, cellista, pianista y contrabajista Orestes López Valdés (Macho) (1908-1991), autor de obras como Rapsodia en azul, Camina Juan Pesca´o y El que más goza; y la pianista y compositora Coralia López Valdés (1910-1993), autora de temas como el danzón Isora Club y Sal de la cueva cuá cuá,quecobraron éxito en la interpretación de varias orquestas de la época.[3]

Cachao comenzó a ejercer la música profesionalmente siendo todavía un niño. A los ocho años tocaba como bongosero en una agrupación infantil de son, en la que uno de sus integrantes fue el afamado cantante Roberto Faz.[4] Luego aprendió a tocar el contrabajo, instrumento que lo llevó a alcanzar la fama mundial como intérprete. En su familia ya eran contrabajistas su padre y su hermano, de quienes recibió los conocimientos y experiencias sobre la práctica del instrumento. Relacionado con la enseñanza del contrabajo, expresó en una entrevista, refiriéndose a su hermano Orestes: “…Él me enseñó a componer y a estudiar el contrabajo y me metió en la sangre el amor por el arte y la innovación…”[5]

Desde los inicios de su carrera y hasta finales de los años cincuenta, Cachao tocó como contrabajista en disímiles orquestas de música popular: Orquesta López Barroso, las charangas de Tomás Corman, José Antonio Díaz, Fernando Collazo, Marcelino Gonzáles, Ernesto Muñoz, Antonio María Cruz, la orquesta Maravillas del Siglo, Arcaño y sus Maravillas, Fajardo y sus Estrellas[6] entre otras. El danzón, son, mambo y chachachá, figuran entre los estilos mayormente representados por Cachao como integrante de estas agrupaciones.

A su vez, ejerció la interpretación del contrabajo durante tres décadas en la Orquesta Filarmónica de La Habana, en la que comenzó con apenas 12 años. También trabajó como contrabajista de la Ópera y como acompañante de agrupaciones de tango.[7] Es posible que la interpretación de la música clásica sinfónica durante tanto tiempo, permitiera al músico desarrollar y perfeccionar su técnica en el instrumento.

A finales de la década del 50 ocurrieron hechos relevantes en la carrera musical del contrabajista, comenzando así una nueva etapa que lo llevó a la máxima expresión de su intelecto musical. Se trata de las primeras sesiones de descarga promovidas por Cachao. La libertad de la descarga cubana le permitió experimentar y desarrollar rasgos técnicos novedosos que lo distinguieron con un estilo interpretativo inusual.

Según Leonardo Acosta, quien además de investigador, fue intérprete del saxofón participó en importantes fenómenos musicales de nuestro país, desde los años 30 se descargaba en diferentes estilos de la música popular cubana dentro y fuera de la isla. Más tarde, a finales de la década del 40 los integrantes del movimiento del feeling comenzaron a utilizar el término descarga para definir lo que eran los jam session: reuniones en las que se unían un grupo de músicos a improvisar, a desahogar sus ideas musicales con libertad. Acerca de ello, Acosta comenta: “…lo que fue una descarga en sus inicios habaneros: un jam session, un encuentro informal, espontáneo, en el que podía tocarse feeling, jazz, son, bolero o cualquier otra cosa…”[8]

Las descargas promovidas por Cachao tuvieron su génesis en el año 1957, y fueron protagonistas en diferentes etapas de la vida de este músico hasta el ocaso de sus días. Se esbozaron igualmente sobre géneros como el son, el danzón, el chachachá, la rumba o la mezcla de ellos. Sin la guía de partituras escritas, sobre un tumbao, un acorde o un fragmento melódico propuesto, los músicos tocaban lo que sentían en ese momento. Basadas en los conceptos de la música cubana y la libertad de expresión, estas sesiones fueron recogidas en álbumes como Cachao y su ritmo caliente (1957), Cuban jam sessions in miniature: Descargas, Cachao y su ritmo caliente (1957), Camina Juan Pescao -Cachao y su típica (1958), Jam session with feeling – Descargas cubanas – Cachao y su orquesta (1958), Cachao y su típica Vol.2 (1959), entre otros.

Dando testimonio de ellas, Cachao expresó:

…En realidad cuando hicimos aquellas descargas a partir del año 1957, no nos estábamos fijando demasiado en el jazz, sino en la propia música cubana, en el son. Aquello fue una reunión de músicos capacitados, con ganas de hacer en la música algunas ideas nuevas a partir de la inspiración y la improvisación. La primera descarga que hicimos fue a las 4 de la mañana, en los estudios de la casa discográfica Panart, y lo hicimos a esa hora porque todo el mundo tenía trabajo por las noches con las orquestas o en los night club /…/a mí me encanta descargar, tocar con libertad sobre un tema…

Padura, «Cachao: mi idioma es un contrabajo», 44.

Una visualización o escucha de los medios que recogen la práctica interpretativa de Israel López, permiten apreciar en todas las ocasiones el empleo de la técnica de pizzicato tradicional de mano derecha, recurso utilizado comúnmente por los contrabajistas para tocar la música popular en Cuba desde mediados del siglo XIX. Es notable además en varias ejecuciones la utilización de la técnica de arco frotado, recurso que resulta inusual al ser implementado en la música popular, ya que el mismo se utiliza fundamentalmente para la interpretación de la música clásica. Probablemente los años de trabajo de Cachao en la Orquesta Filarmónica de La Habana, fueron una influencia en este comportamiento musical, denotando así su capacidad de ingenio.

Llama la atención, como rasgo característico de la interpretación del contrabajista, el empleo del pizzicato y el arco con una perspectiva efectista, utilizando articulaciones que rememoran las técnicas extendidas en la práctica del instrumento. Nos referimos, por ejemplo, al pizzicato triple strops,[9] pizzicato de mano izquierda, pizzicato tradicional de mano derecha con un movimiento pronunciado hacia afuera, pizzicato percutido[10] que evoca la articulación stopping the string with a percussion,[11] técnica de arco bariolages,[12] ejecución de golpes con la varilla del arco sobre el filete frontal izquierdo del contrabajo, ejecución de golpes con la varilla del arco sobre las cuerdas similar a la técnica de col legno,[13] y empleo del arco frotado en la zona detrás del puente.[14]

Tal vez lo más impactante relacionado con los recursos técnicos propios de Cachao, es el empleo de elementos representativos de la percusión. Sobre el aro izquierdo del contrabajo, el músico percute golpes con la palma y el dedo índice de la mano izquierda, que evocan la ejecución de la tumbadora y el bongo en la música popular cubana. En la misma zona del instrumento ejecuta mordentes percutidos con los dedos medio y pulgar de la mano izquierda y con los dedos índices de ambas manos. Con la palma de la mano izquierda, ejecuta golpes sobre la tapa trasera de la caja armónica, y percute con los dedos estirados de dicha mano sobre las cuerdas incidiendo en el diapasón. Estos recursos son utilizados por el intérprete indistintamente en relación con las ideas que va generando en el discurso musical.

En 1993, el actor y director de cine cubanoamericano Andy García, produjo el documental Cachao… como su ritmo no hay dos, el cual recoge escenas del concierto realizado en el verano de 1992 que sirvió como base al documental. En este material se pueden apreciar claramente el empleo de los recursos técnicos característicos de la interpretación de Cachao. Es recurrente por ejemplo, la utilización de la técnica de arco frotado en la primera parte de los danzones Mambo (Orestes López), Isora Club (Coralia López), Sigue a Paquito si puedes (Israel López), África viva (Israel López), Rapsodia en azul (Orestes López); y en temas de descarga como Descarga A (Israel López), La Chambelona (Israel López, basado en la melodía del tema de mismo nombre y género, de Rigoberto Leyva),y María Cervantes (Noro Morales) interpretada bajo la dinámica de la descarga, con un arreglo que transita por la contradanza, la rumba y la conga. Emplea golpes de arco tales como détaché, staccato, legato, portato y tremolo, los cuales intercala con la técnica de pizzicato tradicional de mano derecha que se presenta como base en todas las interpretaciones.

Israel «Cachao» López durante los ensayos para el concierto ‘Cachao: 80 años de música’. Candace Barbot ( MIAMI HERALD ST) / Foto tomada de Internet.

Se aprecian también atractivas combinaciones técnicas en temas como Descarga A (minuto1:35:18-1:35:23), donde ejecuta golpes con la varilla del arco sobre el filete frontal izquierdo a la vez que golpea con la mano izquierda sobre el aro izquierdo del contrabajo, intercalándolo con el pizzicato tradicional. La polirritmia resultante rememora la improvisación de un bongosero. Del mismo modo se observa en el tema Descarga Cachao (minuto 57:58-58: 17) la ejecución de golpes con la varilla del arco sobre el filete frontal izquierdo del contrabajo, combinada con pizzicato de mano izquierda sobre las cuerdas al aire. El dibujo rítmico que emplea en estos recursos crea una atractiva polirritmia que a su vez enriquece el resultado sonoro de la sección de la percusión.

La mayoría de las interpretaciones de Cachao registradas audiovisualmente emplean todos los recursos técnicos antes mencionados, así como diversas combinaciones de los mismos.

Como motivación paralela a este artículo, se produjo el pasado mes de septiembre, la realización de un video homenaje a Cachao por el 102 aniversario de su natalicio. El audiovisual recoge el resultado del proceso creativo de Pa´ Cachao, que se basa en Estudio Soneado (A Cachao, “nuestro padre”)[15] de Carlos del Puerto y Silvio Vergara. Pa´ Cachao es una producción de creación colectiva que tiene como autores a Olivia Rodríguez (contrabajista), Angel González (pianista) y Alejandro Aguiar (percusionista), intérpretes a su vez en el material audiovisual.[16]     

El estilo interpretativo de Israel López, desborda una expresividad musical que enaltece el resultado sonoro y visual del performance artístico. Las particularidades que encierra, dan un toque peculiar a la ejecución del intérprete, distinguiendo al mismo de otros exponentes a lo largo de su carrera como contrabajista y defensor de la música afrocubana.

La descarga permitió a cada músico ser solista cualquiera que fuera su intrumento. En ese sentido, el contrabajo dejó el anonimato del acompañamiento y dio un paso al frente para lucir no solo su esbelta figura, sino alcanzar protagonismo en manos del virtuoso Cachao. El desarrollo de las descargas promovidas por él, fue fundamental y de vital importancia tanto en su carrera como en la historia de la música popular cubana; siendo este fenómeno musical el epicentro del empleo de recursos técnico-estilísticos que hicieron lucir al contrabajo, llevándolo a un plano distintivo como instrumento solista e improvisador.

La utilización de estas técnicas rompió con los estándares de interpretación del instrumento, abrió un nuevo horizonte de sonoridades ampliando así su espectro de ejecución, afianzó y amplió su función como base rítmica dentro de la orquesta e influyó positivamente en la sonoridad del resultado musical. Además, la ejecución de las mismas constituyó una excelente propuesta como resultado de la proyección escénica de Cachao durante el performance.

En estos enlaces encontrará una sugerencia de escucha de la música de «Cachao».


NOTAS

[1] Leonardo Acosta, «La realidad sobre la descarga, el mambo y el gran “Cachao”», La Gaceta de Cuba, n.° 6 (noviembre-diciembre 1997): 47. Subir

[2] Orlando Castellanos, «El mambo y yo», La Gaceta de Cuba, n.° 6 (noviembre-diciembre 1997): 48. Subir

[3] Radamés Giro, Diccionario enciclopédico de la música en Cuba Tomo III (La Habana: Letras Cubanas, 2009), 38-39. Subir

[4] Entrevista con Israel López “Cachao”. Entrevista realizada por Adolfo Nodal para Netropolitan: Museum without walls publicada el 22 de agosto  de 2012. (consulta: 23 de septiembre de 2019). Subir

[5] Leonardo Padura, «Cachao: mi idioma es un contrabajo», La Gaceta de Cuba, (1994): 43. Subir

[6] Radamés Giro, Diccionario enciclopédico de la música en Cuba Tomo II  (La Habana: Letras Cubanas, 2009), 189. Subir

[7] Raúl Fernández, «La magia de Cachao», en Hablando de música cubana, de Raúl Fernández (2008), 57 y 60. Subir

[8] Acosta, «La realidad sobre la descarga, el mambo y el gran “Cachao”», 47. Subir

[9] Es una técnica que emplea el pizzicato ejecutando varias cuerdas simultaneamente o en arpegios. Subir

[10] Este recurso técnico se compone de las siguientes acciones: pulsar la cuerda y ejecutar dos leves golpes sobre la misma, del segundo golpe sale nuevamente la acción de pulsar (concepto aportado por la autora). Subir

[11] Articulación que permite inmovilizar la cuerda haciendo que la misma golpee el diapazón. Subir

[12] Es una técnica de arco frotado en la que el mismo se inclina alternativamente hacia arriba y hacia abajo sobre diferentes cuerdas. Subir

[13] Es una técnica de arco que consiste en golpear o rozar la cuerda con el dorso del arco produciendo un sonido percusivo. Subir

[14] Jean-Pierre Robert, Modes of playing the double bass: a dictionary of sounds, trad. por Anais Smart (Musica Guild, 1995). Subir

[15] Publicado en El verdadero bajo cubano (pág. 43), método para el aprendizaje de las líneas de bajo y los movimientos rítmico-armónicos de los diferentes estilos de la música popular cubana de los autores Carlos del Puerto y Silvio Vergara. Subir

[16] En este enlace se puede acceder al audiovisual que como contrabajista e investigadora de Cachao tuve la iniciativa de realizar en su  homenaje. Los recursos técnicos empleados en la ejecución del solo de contrabajo se basan en el estilo interpretativo de este músico. Subir

Anuncio publicitario

Un comentario en “Contrabajeando a lo Cachao: una descarga en modo Mayor

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s