Un acercamiento al son en Camagüey

Por Heidy Cepero Recoder. Musicóloga

Fotos: Enzo Felipe

El 8 de mayo se ha proclamado como el día del son. La fecha escogida permite rendir homenaje justo por el nacimiento de dos símbolos: Miguel Matamoros (1894) en Santiago de Cuba, y Miguelito Cuní (1917) en Pinar del Río. Ambas provincias extremas son representativas de la práctica y presencia del son a nivel nacional.

Pero no sucede así en Camagüey, si bien la provincia ha dado figuras importantes que han llevado el son a su máximo esplendor como Adalberto Álvarez, Manolito Simonet, Pancho Terry o Norberto Puentes, no podemos afirmar que se ha desarrollado una estilística nueva o un son diferente al oriental o el de la zona occidental. Sus cultores han bebido de todas las influencias sonoras, y le han impregnado su sello propio, alcanzando un carácter nacional.

La presencia del son en Camagüey se puede determinar a partir de la década del 30 y 40 del siglo XX. A pesar de existir el sexteto Los errantes de Chano Pulido, muy destacado en aquellas décadas por la utilización aún de la marímbula, en la provincia sobresalió la creación de orquestas y conjuntos que no sólo interpretaban sones, sino boleros y danzones. El Conjunto Típico Camacho se fundó en noviembre de 1936 bajo las firmas americanas de Cocodrilo y La Llave. Entre sus primeros cantantes figuran Gerardo y Armelio Betancourt, este último fue su director fundador. A finales de los años 80 asume el nombre de Soneros de Camacho que conocemos hoy en la actualidad, y su director pasó a ser Enrique “Nené” Álvarez, hasta su muerte. En esa orquesta Nené no sólo se destacó como cantante, director y compositor de numerosos sones populares, sino por ampliar la sonoridad del anterior Conjunto Típico Camacho, al incluirles tres trompetas y piano.

Avance Juvenil

“Nené” Álvarez desde sus tempranos 18 años fue cantante y director del Conjunto Avance Juvenil en la década del 40, aunque según el investigador Gaspar Marrero “ya existía como Conjunto Avance a finales de los años 30.” Luego de una ruptura se volvió a armar y su hijo Adalberto Álvarez lo dirigió de 1973 al 1976, año en el que se diluyó completamente.

En el año 1948 se fundó la orquesta charanga que ha llegado hasta nuestros días, Maravilla de Florida. El 8 de septiembre de 1959 surgió la orquesta Armonía de Vertientes y años más tarde la orquesta llamada Son de Romelio Nicola.

En 1961 se funda el Conjunto Sorpresa bajo la dirección de Arturo Fonte Cansino; también existió La Sonora camagüeyana dirigida por el bongosero Justiniano Benítez donde sobresalió el cantante Diógenes Montes de Oca, hoy cantante de Soneros de Camacho. Otra orquesta que incluyó sones en su repertorio fue la Orquesta Tridimensional que era la Jazz Band de Camagüey.[1]

Es interesante apuntar que en los archivos del Museo Provincial Ignacio Agramonte existen partituras de son, compuestas por algunos compositores camagüeyanos de inicios del siglo XX. En especial aparece una obra musicalizada por Jorge González Allué de Mulata, uno de los poemas de Motivos de son, de Nicolás Guillén, que data del año 1931.[2] Al analizar las fechas de los Motivos de Son de Amadeo Roldán (1934), y de Alejandro García Caturla (1932-1934) se puede afirmar que la de Allué fue la primera musicalización del reconocido poemario de Guillén, y que aún hoy está por estudiarse y grabarse.

Trío Camagüey

A pesar de existir músicos que componían sones como Domingo Aransola con su Y lo bailan todos, y Eladio Terry “Don Pancho” fue compositor de muchas guaracha-son como Rafael y el catarro y Qué tiene esa mujer en la cintura, en los primeros años las orquestas camagüeyanas montaban las obras de las orquestas nacionales como Rumbavana, Roberto Faz, Chapotín, Orquesta Casino de la Habana, entre otras.

Más tarde en la década de los 90 hubo una proliferación de agrupaciones soneras donde sobresalieron los septetos. Por ejemplo, en 1993 se funda Los siete del Son, y luego en 1997 cambian su nombre a Trío Camagüey, compuesto por Humberto Castellanos Téllez, Eliseo Saavedra Delgado y Aurelio Mederos Delgado.; además existió el Septeto 1920, su fundador fue Rubén Campos. El 18 de septiembre de 1993 surge el Septeto Son Entero dirigido por Luis Stevenson, que se ha conservado hasta nuestros días, junto a otros destacados septetos como Trova Camagüeyana y Soniré. En 2002 se funda el Septeto de Son tradicional Bokekeré, con el fin de acompañar a la cantante Candita Batista.

Septeto Trova Camagüeyana

Muchas han sido las Orquestas que se destacaron en la provincia agramontina como la Orquesta Marquezano de 1966, con su director Jesús Márquez “Niní”. Otras fueron la Ritmo moderno, la Orquesta Típica y El Conjunto Ramos. En el municipio de Nuevitas existió un Conjunto llamado Jóvenes del Ritmo, que luego se llamó Son de Cuba, dirigido por el pianista Máximo Fernández. 

En Camagüey existieron muchos lugares recreativos donde se escuchaba la música popular bailable, entre ellos el son y el bolero. Existían clubes de asociados adolescentes y jóvenes para la clase media: El Ferroviario, El Atlético y La Popular. También habían dos sociedades de ricos: El Tenis Club y El Country Club; así como los clubes nocturnos y sociedades: Club El Copacabana, el Morocco Club (hoy el Cabaret Caribe), donde no se requería estar asociados. Otro cabaret donde las orquestas y conjuntos se presentaban era en La Bolerita. También existían clubes de negros donde tocaban muchas orquestas.[3]

En estos lugares se organizaban presentaciones de orquestas nacionales como la Banda Gigante del Benny Moré donde alternaba con orquestas del patio como Avance Juvenil.

Es importante resaltar que en los años 50 existió una antigua tienda llamada Casa Kabana donde se vendían instrumentos musicales. Hoy esa casa patrimonial es la actual Casa de la Diversidad Cultural de Camagüey, que pertenece a la Oficina del Historiador de la Ciudad.

Muchas de esas agrupaciones musicales tuvieron la oportunidad de grabar en la Emisora de Radio Cadena Agramonte, fundada el 9 de junio de 1957 por Raúl Alarcón, en Avellaneda # 215 Alto. El grabador que se dedicó a registrar alguna de las orquestas fue Enzo Pérez Felipe, el cual afirma que esas cintas se conservan en los archivos de Radio Cadena Agramonte.[4] Sería urgente y necesario digitalizar esas grabaciones para realizar futuros estudios no sólo del son que se hacía décadas anteriores por estas agrupaciones, sino de toda la música popular de esta zona del país.

La historia de la música cubana tiene muchas lagunas aún por investigar, y muchas figuras del son en Camagüey que, como Oscar Emilio, Guillermo Lombida, el famoso tresero Víctor Láncara, el cantante José Hernández “Laito”, y muchos otros personajes que se destacaron en el panorama musical cubano, siguen vivos en el imaginario y la memoria de los que lo conocieron. Sirva entonces este primer acercamiento para motivar a continuar indagando en nuestros músicos y orquestas que por décadas mantuvieron y mantienen vivo ese género musical, que además de baile, representa la personalidad y expresión del cubano.

Maravillas de Florida

NOTAS

[1] Entrevista realizada a Roberto Cortés, destacado trompetista que tocó en varios conjuntos y orquestas en las décadas 60 hasta los 90.

[2] Según la investigadora Verónica Fernández la partitura se conserva en el Museo Provincial Ignacio Agramonte de Camagüey.

[3] Entrevista realizada a Gilberto Diego Terrón el 3 de mayo de 2021.

[4] Entrevista realizada a Enzo Pérez Felipe el 20 de abril de 2021. Importante grabador que tiene una colección de 170 músicos y orquestas camagüeyanas.

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