La Anécdota Musical…Aquí…

Por Gaspar Marrero. Investigador musical

Encontré su voz, de modo sorpresivo, en un viejo disco Panart, posiblemente de finales de los años 1940. Era una grabación de un conjunto del cual no tenía referencia alguna: los Jóvenes del Cuadro. Confieso que, cuando decidí colocar el disco en mi viejo aparato tocadiscos, no presté atención a los detalles de la etiqueta (la galleta, como se dice en otros lares).

Al terminar la escucha, tomé aquel soporte sonoro en mis manos y leí: Canta Bobby Laserie. De pronto, recordé sus éxitos posteriores: Tiene el azúcar abajo (“Menéalo… menéalo…), Domitila, Amalia Batista, Mentiras tuyas (“…tú no me has olvidado…”) y aquella parodia de un hit italiano de Renato Carosone, Che la la (Aquella, en español), que titularon Que te vas. Esta la grabó en 1959, en marzo o un poco después de promulgada una importante ley en Cuba y, a propósito, en una de sus características exclamaciones, dijo: “¿Ahora que rebajaron los alquileres te vas?…”

Según se cuenta, Rolando Laserie quería cantar, pero no convencía a nadie. Al menos, al principio. En compensación, era un excelente percusionista. Se le recuerda en la primera Orquesta Gigante de Benny Moré, la cual, en opinión de testigos de entonces, fue la mejor que tuvo El Bárbaro del Ritmo.

Pero le llegó el momento.

Fue el maestro Ernesto Duarte quien le descubrió. Lo llevó a cantar con su formidable banda y gustó en sus primeras actuaciones. El sello disquero Gema le propició ocasión para grabar y así llegó su voz a los discos. Por su canto peculiar levantó más de una polémica. Y alguien lo bautizó como El Guapo de la Canción. Su popularidad fue tanta que una gorrita que usaba definió una línea masculina: las gorritas a lo Laserie. Dicen que orquestó una fuerte controversia con el Benny, pero de eso, a decir verdad, no he encontrado nota alguna en la prensa de la época. Y conste que, en materia de rumores y demás, todo salía. Por el contrario, hallé fotografías de ambos cantando a dúo en el famoso Ali Bar donde el Bárbaro tenía su trono en La Habana.

Una de las piezas musicales que Laserie llevó a su primer repertorio fue una versión muy, muy suya acerca de Las cuarenta. Recordemos que, en Cuba, la música porteña tenía amplísima acogida y ese tango llegó al habla popular: a modo de advertencia, todavía hoy suele decirse entre cubanos: ¡Te van a cantar las cuarenta…! El disco llegó a las victrolas y, casi enseguida, le llegó un contrato para cantar ¡nada menos que en Buenos Aires!

Este pasaje lo contó el propio Laserie, muchos años después, en una entrevista radial. A punto de viajar a la Argentina, el cantante supo de esta ocurrencia: alguien, en un bar (o en una bodega, ¡quién sabe!) escuchaba aquel tango transformado. Cuando terminó el disco, el hombre se volteó hacia los concurrentes y señaló con su dedo índice el centro de su frente:

-¡Aquí!

Y al preguntársele, exclamó:

-¡Aquí… aquí le van a meter el tiro cuando cante eso allá…!

Pues tuvo razón: fue un tiro: ¡lo aplaudieron a rabiar!

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s