La Anécdota Musical…Yo voy a tener una orquesta como esa…

Por Gaspar Marrero. Investigador musical.

Fotos: Cortesía del autor.

En otra ocasión, me referí al encuentro de un mulato joven, nombrado Bartolo, con Siro Rodríguez, la voz segunda del Trío Matamoros. Y dejé la historia en el momento en que Bartolo ingresa al Conjunto Matamoros. Aquí la retomo esta vez.

Quizás muchos no lo imaginen, pero el nuevo cantante del grupo dirigido por el maestro Miguel era un ferviente apasionado del jazz y del swing. Cuentan que, muchos años después, aquel hombre, convertido ya en Benny Moré, llegó a tener una muy completa colección discográfica de jazz. Y eso puede resultar extraño para quienes evocan a esa gran figura de la música cubana, un defensor a ultranza del son, la guaracha y el bolero. Muestra inequívoca de cuál fue la principal fuente de esas ideas musicales que llevaron a que su querida tribu, la Orquesta Gigante, se convirtiera en un inmenso septeto de sones. Basta atender a muchas frases de los saxos: las puede ejecutar un tresero…

Ese fanatismo por las grandes bandas estadounidenses de los años 1940 hizo que entre Bartolo -el futuro Benny- y Rafael Cueto, uno de los Matamoros de siempre, se desarrollara una singular costumbre.

Cueto tenía todos los discos de la entonces famosísima Orquesta de Glenn Miller, aquel gran músico norteamericano. Al saber eso, Bartolo le pidió a Cueto que le dejara ir a su casa todas las tardes, unas horas antes de su programa con el Conjunto Matamoros en Mil Diez, para escuchar las grabaciones.

En cierta ocasión, se estrena en La Habana la película Música y lágrimas, basada en la vida de Glenn. Cueto, conocedor de la pasión que sentía Bartolo por esa banda, lo invita a ver juntos la cinta. Si no recuerdo mal, la exhibían en el entonces cine Dúplex, en la calle habanera de San Rafael.

Un recuerdo de aquella función nos descubre a aquel Bartolo.

En una escena de la producción, aparece, en pleno apogeo musical, la gran Orquesta de Glenn Miller. Era la época de sus éxitos In the mood, At last y Moonlight serenade, tema de presentación y despedida de la banda. Cueto estaba concentrado en la proyección y, en eso, siente que su vecino de asiento le toca con el codo. Era Bartolo:

-Tú verás que yo voy a tener una orquesta como esa…

En 1945, Bartolo se va a México con Los Matamoros. Decide quedarse en ese país y se transforma en Benny Moré. Y aunque grabó ocasionalmente con algunos conjuntos, como el de su compatriota Humberto Cané, siempre la RCA Victor dispuso para él el respaldo de grandes bandas: Rafael de Paz, Mercerón, Pérez Prado.

Desde entonces, fue el formato de jazzband el que adoptó para su carrera musical. Muchos especialistas sitúan a la banda del Benny y a la Orquesta Riverside como los puntos culminantes de todo el proceso de cubanización que habían iniciado, décadas atrás, los miembros de las primeras big bands cubanas.

Y sí, Benny tuvo esa orquesta. Y con ella, se hizo inmortal…

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