El ISA, “45 Aniversario”…. Glosas a Orestes Claudio Urfé González

Por Luis Barreto Suárez. Contrabajista

Fotos: Cortesía Museo Nacional de la Música   

Destacado contrabajista, compositor, arreglista y pedagogo, desarrolló múltiples actividades y proyectos profesionales en favor de la cultura nacional, de modo que se convirtió en notable instrumentista, capaz de interpretar con habilidad la música cubana, latinoamericana y el extenso repertorio clásico del instrumento. Ese fue, sin dudas, el Maestro Orestes Claudio Urfé.

Combinó el trabajo interpretativo con el académico para contribuir al conocimiento y difusión del instrumento en el país;  nos legó una metodología de enseñanza-aprendizaje que nace de su propia formación académica, su quehacer musical definido, esencialmente, en obras para el contrabajo.

Orestes Claudio Urfé González nació en Madruga, pequeña localidad situada al este de La Habana, el 30 de octubre de 1922. Fue el último de cinco hermanos dedicados desde la infancia a la música; a través de ella y desde sus especialidades él, su padre y dos de sus hermanos contribuyeron a reafirmar nuestra identidad musical.

En 1927 inició estudios de violín con su padre José Urfé que lo hizo participar, además, como percusionista en las concurridas retretas de la Banda Municipal que él mismo dirigía cada domingo, en el parque principal de Madruga. En 1931 al fundarse la “Orquesta Ideal’’ dirigida por Odilio Urfé -uno de sus hermanos- se integró a ella como violinista, con solo diez años.

Posterior a la experiencia adquirida en la banda y orquesta, comenzó a estudiar contrabajo, también con su padre. El talento innato para el instrumento permitió que, en aproximadamente cuatro años, lograra suficiente destreza de ejecución para presentarse en un examen de conocimiento que la Orquesta Filarmónica de La Habana propiciaba con la intención de captar jóvenes talentos Así, el 1º de octubre de 1936 y con catorce  años se incorporó a esa importante orquesta. El hecho significó un estímulo a sus aspiraciones e inició una relación de amistad con el compositor y director Amadeo Roldán, de quien recibió clases de armonía y contrapunto hasta finales de 1938. En 1941 la Orquesta Filarmónica de La Habana realizó un concurso por oposición en el que participó y  obtuvo la plaza de primer contrabajo, responsabilidad que desempeñó hasta 1958.

El 30 de junio de 1943 el maestro Orestes Urfé ofreció un primer recital de contrabajo en el Club Atenea de La Habana. Para la ocasión interpretó la “Suite No.3” de J. S. Bach para violoncello, y el “concierto en La menor de Felicien Munot”, programa en dos partes y muy exigente por las habilidades técnicas requeridas. En esa oportunidad  lo acompañó al piano su hermano Odilio Urfé, con el que constituyó un dúo de cámara que funcionó desde ese momento hasta el deceso de Odilio en 1988. El dúo fundamentó su trabajo en la interpretación de obras de autores cubanos de la primera mitad del siglo XX, entre ellos Sindo Garay, Jorge Ackermann, Eduardo Sánchez de Fuentes, Gilberto Valdés, Eliseo Grenet: compositores todos de primer orden en la historia de la música vernácula cubana.

En 1947 Orestes Urfé efectuó la audición que le permitiría obtener una beca en el Berkshire Music Center de Tanglewood Massachusetts, EE.UU, reconocida institución fundada en 1940 por el director de la Orquesta Sinfónica de Boston de aquel período, el compositor y director ruso Serge Koussevitzky. Concebida como una academia musical de verano anual, el Berkshire Music Center acogió a Urfé por dos años en los que recibió clases del maestro Moleux, primer contrabajista de esa orquesta y asistente personal para fines académicos de Koussevitzky. Esas  clases fueron supervisadas por Koussevitzky de manera periódica según refiere la autobiografía del maestro Urfé, que señala como subdirector de la institución al prestigioso compositor norteamericano Aaron Copland.

Una vez concluida las prácticas, los directivos le entregaron una carta firmada que acreditaba  a Orestes Urfé haber cursado estudios satisfactoriamente en ese centro musical, teniendo en cuenta que en esa época no se expedían títulos o certificados. En la actualidad la academia es conocida como el Tanglewood Music Center y continúa ofreciendo un programa similar al del período descrito.

En 1949 la Liga de Compositores en Estados Unidos celebró un banquete-concierto en honor al compositor Serge Koussevitzky para festejar sus veinticinco años de dirección frente a la Orquesta Sinfónica de Boston; el entonces subdirector de la institución Copland invitó a exestudiantes destacados;  el maestro Urfé figuró entre los participantes e interpretó el segundo movimiento del concierto para contrabajo y orquesta del homenajeado. El evento se efectuó en el Hotel Waldorf Astoria de New York.

Serge Koussevitzky actuó en Cuba los días 29-30 de enero y 5-6 de febrero de 1950, en el teatro Auditorium de la capital, teniendo como primer contrabajo de la orquesta al maestro Orestes Urfé.[1]

En 1934 el pianista y compositor español nacionalizado cubano José Ardévol, fundó la Orquesta de Cámara de La Habana, auspiciada por la Sociedad Pro-Arte Musical. Esta desempeñó un importante papel cultural al acompañar las temporadas de ópera y ballet que produjeron la llegada de compañías de renombre internacional, en esta agrupación trabajó el maestro Urfé desde mediados de la década del cuarenta del siglo XX hasta el año 1952 cuando la orquesta recesa sus actividades.

En 1951 Urfé obtuvo el título de profesor de Solfeo y Teoría General de la Música en el Instituto Musical Estrada de La Habana. Este hecho fue importante para su futuro aval docente y estimuló la contribución que venía desarrollando con el Instituto Musical de Investigaciones Folklórica, fundado por su hermano Odilio en 1947. Por su interés intelectual en 1954 formó parte de una misión cultural que de Cuba se trasladó a Haití para recaudar información sobre la cultura de ese país. En esta labor lo acompañó el folklorista haitiano Ernesto Lamy,  y las conclusiones del estudio no las registró a su nombre, sino pasaron a formar parte de posteriores investigaciones realizadas por dicha institución.

Retorna a Estados Unidos por última vez en 1957 a los treinta y cinco años, participó en un concurso por oposición en el que obtuvo plaza para trabajar como suplente en la Orquesta Sinfónica de Boston, pero los acontecimientos nacionales promovidos por la revolución social que se gestaba originaron una determinante preocupación familiar que causó su definitivo regresó a Cuba ese mismo año. A su regreso conformó un trío con importantes intérpretes cubanos: el pianista Ramón Emilio Valdés Amaro, (Bebo Valdés) y el percusionista Guillermo Barreto, con este formato trabajó en los más importantes centros nocturnos de ese momento en La Habana y acompañó a cantantes de trayectoria internacional. Ese año grabó para la radio y televisión con el músico compositor y guitarrista Senén Suárez.

Al crearse en 1961 la Orquesta Nacional de Teatro y Danza en el Gran Teatro de La Habana, Urfé integró la misma como primer contrabajo. Esta orquesta se constituyó con la finalidad de acompañar espectáculos de ópera y ballet nacionales e internacionales que se efectuaban en el auditorio García Lorca. Sus directores fundadores fueron Fabio A. Landa y Félix Guerrero. Urfé perteneció al consejo técnico de esta corporación y desde ese puesto asesoró proyectos como el cuarteto de cuerdas “César Vaillant”, surgido en 1970, conformado por un colectivo de músicos de la propia orquesta del teatro.

En esta década Urfé integró una pequeña orquesta llamada Sinfonietta de La Habana,  y en cuyos objetivos prevalecía realizar presentaciones en todo el territorio nacional. Su director fue el violinista Alberto Fajardo, la sección de cuerdas la integraban sus colegas Jesús Getan y Carmen Bornn, Alberto Fajardo en la viola y el compositor Fabio Landa violoncello; los solistas fueron la arpista Isela Gómez Rossi y la cantante soprano Ana Menéndez. El repertorio comprendía obras de todas las épocas, pero se esforzaron en presentar composiciones nacionales o latinoamericanas inéditas, ejemplo de ello fue la “Suite Cubana” para cuerdas de Fabio Landa, en homenaje a Maurice Ravel.

La actividad docente del maestro Urfé se inició a principios de los años cuarenta en la academia que constituyó su padre en Madruga y en 1959 el compositor Alfredo Diez Nietofundador y director del Conservatorio Alejandro García Caturla lo vinculó como profesor a la institución. Este año el maestro Urfé además formó parte, como fundador, de la Orquesta Sinfónica Nacional dirigida por el director de orquesta Enrique González Mántici.

A partir de 1962, la institucionalización de la enseñanza artística y la creación de la Escuela Nacional de Arte en La Habana resultó  escenario propicio para que el maestro Urfé profundizara su labor educativa. En este escenario, creó un programa nacional de estudio para el contrabajo, compuso obras para grupos de cámara como cuartetos y quintetos de cuerdas e incluyó transcripciones -siempre- con fines educativos. Con esta actividad recuperó para las nuevas generaciones, piezas apropiadas al nivel académico de los estudiantes, en en vía de ser olvidadas o poco interpretadas, las que comenzaron a ser parte de su metodología y a través de las cuales se proponía desarrollar en sus alumnos el interés y reconocimiento de compositores nacionales. Simultáneamente y con idéntica finalidad creó obras utilizando la estructura del danzón.

A finales de la década del sesenta constituyó la Orquesta de Cámara de la Escuela Nacional de Arte con los primeros estudiantes de la institución y actuó en importantes salas de concierto capitalinas, entre ellas el Palacio de Bellas Artes y la Sala Talía. Su trabajo fue fundamental porque motivó el interés profesional de alumnos por el instrumento; muchos de ellos posteriormente viajaron a Europa y perfeccionaron sus competencias; hoy son profesores y miembros de orquestas en el país o extranjero.

La inauguración del Instituto Superior de Arte (ISA) en La Habana, le abrió una nueva posibilidad de continuar su magisterio. En este centro educativo trabajó hasta su deceso. [2]

En 1979 viajó a la República Democrática Alemana a la cabeza de una pequeña delegación cubana que participó en el concurso de contrabajo celebrado en la ciudad de Markneukirchen. La delegación estuvo integrada, además, por los entonces estudiantes Elisa Bárbara Pedroso Alfonso, pianista y su exalumno Andrés Escalona Graña. Dificultades surgidas por el desconocimiento de la ciudad y el idioma retrasaron la llegada al evento, los participantes sin tiempo de preparación salieron a escena de inmediato; no obstante, la interpretación fue calificada de excelente por el jurado. La participación del contrabajista Andrés Escalona en el concurso de Markneukirchen constituyó el primer reconocimiento internacional a la joven escuela cubana de contrabajo, en otros concursos celebrados en el mismo escenario con posterioridad se presentaron los cubanos Manuel Valdés en 1981 y Mariano Pollet en 1989.

La vida privada del maestro Urfé fue algo bohemia, no contrajo matrimonio, pero tuvo dos hijas, a una de ellas, de nombre Bárbara, dedicó en 1982 una danza para violín y piano de igual nombre. En 1986 un incendio producido por fallo eléctrico destruyó todas las pertenencias de su residencia ubicada en el municipio Centro Habana, incluidos dos valiosos contrabajos italianos adquiridos en Boston–EE.UU, las llamas extinguieron además la partitura general de un concierto sobre temas cubano para contrabajo y orquesta en la que trabajaba, así como todo el archivo documental que coleccionaba y donde figuraban fotos de personalidades de la música junto a él. Poco tiempo después en 1988 le practicaron una cirugía que no presentó inconvenientes, sin embargo, no pudo recuperar su estado anímico debido a las perdidas referidas.

Orestes Claudio Urfé González falleció en La Habana el día 9 de marzo de 1990 a la edad de 68 años. Como reconocimiento a su maestría pedagógica en la enseñanza de su instrumento, la Escuela Nacional de Música ha instituido el Concurso-Festival de contrabajo “Orestes Urfé in Memorian”. Como ya refería, su labor combinó el trabajo interpretativo con el académico, y contribuyó a la difusión y conocimiento del contrabajo en el país. Nos legó una metodología de enseñanza-aprendizaje que nace de su propia formación académica y su quehacer musical, teniendo en cuenta el desarrollo internacional alcanzado en el instrumento hasta la primera mitad del siglo XX. A partir de su obra compositiva y sus criterios pedagógicos elaboró un sistema de ejercitación que contribuyó decisivamente en la formación de la escuela de contrabajo en Cuba, definido esencialmente en obras para el instrumento que deben formar parte del patrimonio musical – cultural de nuestra nación.


Catálogo parcial de obras y adaptaciones para contrabajo realizadas por el maestro Orestes Urfé

Obras para contrabajo y piano de su autoría

Danzón, 1964 – 1964

La Chinita – Danzón, 1966

Mayúli, un sueño infantil – Danza, para quinteto de cuerdas (dedicada a la  niña María Julia Llauradó), 1974

Romanza – Para violín y piano, 1982 

Barbarita – Danza  cubana para violín y piano (dedicada a su hija Bárbara Urfé Rodríguez), 1982

Angelical – Pieza, 1984

Movimiento Perpetuo,1986

Decibeles Bar, 1989

Transcripciones para contrabajo y piano

Perla Marina – Canción  (Sindo Garay) 

El Caramelo – Canción (Eliseo Grenet) 

Reminiscencia – Danzón (Ricardo Reverón)

La Ingratitud – Canción (José E. Urfé) 

El Bombín de Barreto – Danzón (José Urfé)

El Cabildo – Danzón  (Orestes López Valdés)

Canta Contrabajo – Danzón (Serge Koussevitzky – Israel López)

Flor de Yumurí – Canción (Jorge Anckermann) 

Bayamesa – Criolla (Sindo Garay)

Los Tres Golpes – Danza (Ignacio Cervantes)

Albahaca – Danzón (José Urfé)

Corazón – Canción (Eduardo Sánchez Fuentes)

Oggere – Canción (Gilberto Valdés)

Últimas Palabras – Canción (Eduardo Sánchez Fuentes)

María Belén Chacón – Romanza  (Rodrigo Prats)

Arreglos para grupos de cámara

Fefita – Danzón (José Urfé), cuarteto de cuerdas

Isora Club – Danzón (Coralia López Valdés), quinteto de cuerdas

El Bombín de Barreto – Danzón (José Urfé), quinteto de cuerdas

Manuela – Habanera (José Urfé), quinteto de cuerdas

Se mató Goyito – Danzón (José Urfé), quinteto de cuerdas


Notas

[1] Sánchez Cabrera, Maruja: Orquesta Filarmónica de La Habana. Memoria 1924–1959, Editorial ORBE, La Habana,1979.

[2] Alumnos de Urfé egresados del ISA: Alejandro Díaz Vázquez, Rafael Echarte Guerrero, Román Nelson Álvarez Basulto, Carlos Lázaro del Pino Guerra, Tomás Moré Mayega, Luis Barreto Suárez, Gastón Joya Riverón, Lázaro José Pulido Cruz, Joaquín Hernández Montero. Otro importante listado se corresponde con egresados de la Escuela Nacional de Arte.

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Un comentario en “El ISA, “45 Aniversario”…. Glosas a Orestes Claudio Urfé González

  1. EXCELENTE TRABAJO BIBLIOGRÁFI CO DEL MTRO LUIS BARRETO,DONDE RESALTA LOS DISTINTOS MOMENTOS DE LA VIDA ARTÍSTICA DE SU MTRO O RESTES URFÉ,Y SIEMPRE VINCULADA A LA ENSEÑANZA DEL CONTRABAJO, Q EN EL ARGOR MUSICAL ES UNO DE LOS INSTRUMENTOS BASE DE TODOS LOS GÉNEROS DE LA MÚSICA Y PRIN CIPAL EN TODOS SUS FORMATOS INS TRUMENTALES A TRAVÉS DE TODAS LAS ÉPOCA DE LA MÚSICA NACIONAL E INTERNACIONAL,CONSIDERO Q A PARTE DEL GRAN CONTENIDO BIBLIO GRÁFICO D ÉSTE TEXTO LITERALMEN TE MI COLEGA MÚSICO Y MAESTRO BARRETO HA CONFECCIONADO UN EXCELENTE ESCRITO Q TRATA ACER CA DE LA BRILLANTE VIDA ARTÍSTICA Q LLEVÓ SU MTRO ORESTES URFÉ DU RANTE TODA SU EPOCA DE EXISTEN CIA.

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