La Anécdota Musical…El desconocido Kiko

Por Gaspar Marrero. Investigador musical

En 1946, llega a México uno más de los tantos músicos que, desde Cuba, iban a probar suerte. Su condición de músico era obvia: como parte de su equipaje, portaba, bien protegidas, sus tres tumbadoras. Luego del despacho en Aduana, aquel hombre sale a la calle en busca de un auto que lo traslade al centro neurálgico de la ciudad. Enseguida, se le acerca un diligente taxista:

-¿Y eso qué es? ¿Son barriles?

-No, mi hermano, son mis tres tambores. Yo toco rumba.

-Ah, tú eres músico… ¿Y para dónde te llevo?

-No sé, llévame al hotel que tú quieras.

Chofer de taxi al fin, aquel hombre, solo un rato después, abriría al recién llegado, un cubano de nombre Silvestre Méndez, las puertas musicales de México. Lo conduce a la esquina de las calles López e Independencia, donde estaba el Hotel Toledo.

-Te traje aquí -explica el chofer- porque a dos cuadras está la XEW. Ahí se reúnen los artistas del radio. Para empezar eso te conviene.

En lugar de instalarse en el hotel, el cubano, ansioso por establecer contactos, tuerce el rumbo y va hacia la emisora. Era muy fácil identificarlo: iba vestido de blanco con sus tres tumbadoras. No había caminado mucho cuando un parroquiano que venía por la banqueta [acera] de enfrente en dirección opuesta detiene su andar:

-¡Silvestre! ¡Silvestre!

Los dos cubanos se abrazan en plena calle. Luego de los saludos, van al Salón Smyrna. El recién llegado queda en el bar mientras su amigo sale a la pista:

-Señoras y señores, acaba de llegar de Cuba el autor de una guaracha que yo canto mucho aquí, El telefonito. Y ahí está ¡Silvestre Méndez!

El cantante se llamaba Kiko Mendive. Con su llegada a México, años antes, empezaba la etapa más importante de toda una hornada vocal cubana, convertida luego en la principal protagonista de la música de la Isla en aquel país, conocida con los calificativos, un tanto comerciales, de afrocubana, tropical o afroantillana.

Kiko Mendive

En 1941, el libretista teatral mexicano Pablo Prida, por intermedio del empresario Armando López Millán, hermano del cantante cubano Oscar López, decide montar un espectáculo en México con música afro cubana. Selecciona un elenco de todos estrellas en la Isla y monta una compañía, de la cual formaron parte, entre otros, la cantante Candita Batista -conocida luego como La Vedette Negra de Cuba-, los músicos Ramón Castro, Modesto Durán y Francisco Regueiro y, como cantantes, el ya citado Oscar López y Kiko Mendive. Ello marcó la llegada al país azteca de Kiko, quien participó en el estreno de las obras Jungla africana, Embrujo antillano y Batamú en la temporada abierta el 11 de abril de ese año. La compañía efectúa presentaciones en Saltillo, Monterrey y otros sitios, hasta su regreso a México y su disolución.

Por aquellos días, lo afro cubano era poco conocido en México. Es Kiko Mendive el primer intérprete cubano de esa modalidad -nombre genérico con el cual se identificaba, bajo una única expresión, la guaracha, la rumba, el son, el bolero y el son montuno- que la impone ante el público mexicano, cuya predilección era solamente el danzón, gusto que pervive.

En cambio, el gran éxito de Kiko Mendive lo alcanzó en el cine. Algunos especialistas aseguran que fue Kiko quien impuso en México el personaje del pachuco, mérito que otros adjudican al actor cómico Germán Valdés Tin Tan. Durante aquellas actuaciones iniciales en El Patio -palabras del cantante-,

cuando yo llegaba a El Patio era muy estrafalario para vestir, ¡sí, demasiado!, un tubo abajo y el pantalón blanco, la corbata de un color. Entonces para entrar a El Patio los artistas y toda esa gente tienen que entrar por los lados, un pasillo que hay; no, yo entraba por el centro. Entonces ya yo tenía gente conocida ahí, me decían ¡hola, como estás! Y yo [que] era muy escandaloso decía ¡Epa, qué pasa, mi familia! Y el viejo [don Vicente Miranda, el propietario] se ponía erizado, erizado. “Mire, por favor, véngase con un smoking.” Al fin me hice el smoking: igual, un corbatón y un tubo abajo; dice [Miranda]: “Ave María Purísima, con usted no puede nadie.”

Kiko Mendive, el guarachero que abrió el camino de la música tropical en México, falleció en Caracas, el 5 de abril de 2000, como consecuencia de un enfisema pulmonar. Quizás algo de tristeza y nostalgia haya acelerado su final…

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