Ellas «perrean» solas o la presencia femenina en el reguetón cubano.*

Por Lalau Yllarramendiz Alfonso. Musicóloga. ICM

*El presente texto es resultado de las acciones realizadas por la autora, como parte de su proyecto de investigación titulado «Catálogo razonado de las mujeres en la escena del reguetón cubano», que tributa al Observatorio de la Música Urbana del CIDMUC.

El empoderamiento de las reguetoneras, aunque no es precisamente un gesto feminista, es un suceso cada vez más frecuente en la música urbana producida por mujeres cubanas.

En esta escena se aprecia el posicionamiento de su discurso en un entorno marcado fuertemente por el machismo, el sexismo y la misoginia. Su presencia no es sinónimo de un feminismo reguetónico, pero tiene particularidades en el decir y actuar dentro de su expresión musical.

Los estudios académicos sobre el reguetón en Latinoamérica y en Cuba analizan procesos sociales, culturales y lingüísticos que denotan peculiaridades del quehacer musical del reguetón producido por mujeres y hombres.

El reguetón como género ha sido preocupación teórica y objeto de estudio en la musicología cubana. Textos, ponencias y tesis han abordado el tema desde enfoques históricos, sociales y de identidad musical y nacional. Un área menos abordada, teorizada y analizada es la del enfoque de género en esta escena musical. Las masculinidades y feminidades que se construyen en el imaginario reguetónico son variables a tener en cuenta, más aún en la contemporaneidad de este género tan mediático, sexualizado y diverso.

Pocas veces se emplea el término diversidad cuando de reguetón se trata. Tampoco se suele poner un llamado de atención ante la «poca presencia de mujeres reguetoneras», y pongo comillas pues esta es una aseveración que actualmente me cuestiono como investigadora. Esta reflexión sucedió luego de leer un artículo en El Repartero, un fanzine de música urbana que mencionaba en un número especial al fenómeno Tsunami 46. Quedé sorprendida ante un suceso apenas comentado, pero también pensé… ¿Habrá existido siempre el fenómeno y nadie las visibilizó?

Por supuesto que en una escena musical caracterizada por el machismo, es poco probable que el discurso textual y musical que se maneje sea el de la equidad de género, por lo tanto la socialización de un producto artístico generado por mujeres no tiene igual impacto mediático y tampoco son los mismos los índices de consumo de su música.

El caso de las reguetoneras resalta pues estas han sido símbolo y signo dentro de la historia del reguetón latino. Primero eran voces que gemían o gritaban en las grabaciones de los reguetoneros, hasta que, con el paso del tiempo, fueron estratégicamente posicionadas en los featurings de mayor envergadura del género. Actualmente desarrollan carreras musicales independientes, su narrativa e identidad es singular en la escena; tanto así que realizan propuestas transgresoras en más de una manera. Cada vez son más las reguetoneras y sus estilos se diversifican en contenido y visualidad. No se debe negar que, en algunos casos, su música es la mímesis de lo producido por reguetoneros, quizá como garantía de éxito y estrategia de mercado.

En un breve recuento histórico sobre la presencia de mujeres en la producción de reguetón en el continente, aflorarían nombres como Ivy Queen, Karol G, Nathy Peluso y en Cuba otros como La Diosa, Patry White o la Señorita Dayana. Pero, lo que acabo de hacer no es más que mitificar esta historia musical, menciono simplemente aquellas favorecidas por los medios de comunicación de una u otra manera, aquellas que son ídolos de masas. Estaría faltando la perspectiva del otro, voces con menor visibilidad o alcance de su obra que, no por ello, son menos válidas en un análisis de un género musical como el reguetón.

Hace un mes aproximadamente se estrenó el fonograma Trampantojo de Malaka, entonces pensé sobre lo poco que se habla de las producciones discográficas de mujeres en la escena reguetonera cubana. El disco destaca por muchos elementos, los cuales no vienen a colación con el tema que aquí se comenta. En un período definido por una inercia poco consecuente con la creatividad que caracteriza a la música urbana cubana, producciones de este tipo toman por sorpresa al público que suele disfrutar de lo novedoso. En Malaka confluyen junto al reguetón, el rap y el trap; este último todo un acontecimiento en Cuba.

VIDEO MALAKA -«MAMI PODEROSA»

Mientras este texto se publica, La Diosa realiza una gira por Europa, que «casualmente» coincide con un tema suyo recién estrenado 40 libras. Digo, casualmente, porque estas coincidencias cobran sentido, si tenemos en cuenta que el marketing y la música cada vez están más cerca en este universo mediático, globalizado y multimedial. Así que, la existencia de La Papaya Challenge ha sido el regreso a los escenarios internacionales de una de las reguetoneras más relevantes de Cuba, en mi opinión. También es un hito que el tema represente la sexualización en esta expresión artística.

Con él, La Diosa pretende eliminar el falocentrismo, empoderarse como creadora y mujer. Innegable es que, este acto implica sexismo en su discurso; algo de lo que hay una larga historia, no solo en la música urbana.

La hegemonía y el poder masculinos han caracterizado al reguetón desde los inicios del milenio. Algunas reguetoneras han asumido para su carrera el rol y la búsqueda de un modelo de éxito similar al representado por sus pares masculinos. Es esta la razón por la cual comentaba al inicio, que no es posible hablar en estos momentos de un feminismo en el reguetón cubano y, sí, de una presencia femenina que tiene sus particularidades, pero en algunos ámbitos no es más que la reproducción de rasgos que ya se escuchaban en el reguetón producido por hombres desde los inicios de este género musical.

Como ejemplo del proceso antes comentado podría escucharse el tema Una película sin Tomas, de Miny Cuore. En el clip se aprecia cómo el dinero, el carro y la diversión son una posesión –en este caso–de la mujer (la reguetonera que actúa como protagonista del video). La combinación de estos signos es usual en el reguetón latino, no solo en el cubano, pero generalmente se encuentran asociados con la representación masculina en el audiovisual.

Fotograma del clip Una película sin Tomas de Miny Cuore

La representación del poder en el reguetón en Cuba transmuta los signos, y símbolos que lo ratifican varían con las épocas; pero el debate continúa siendo el mismo sobre la violencia de género implícita en la narrativa de este género musical. Por lo tanto, todas estas mediaciones inciden en la presencia femenina en el reguetón cubano, ya sea como público o como artista dentro de la escena. Al entender el panorama afloran otras temáticas sobre tópicos como la sexualidad, la sensualidad y el erotismo; elementos presentados de múltiples formas en las producciones de las reguetoneras cubanas porque ya no son pocas, ni siempre perrean solas.

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