Vitrola Cuban Mix: reimaginar el pasado, construir el presente

Por MsC Carmen Souto Anido. Musicóloga

Fotos: cortesía del Proyecto Lucas.

Cada vez resulta más evidente que la creación musical contemporánea está signada por la «conversación infinita» entre creadores de todos los tiempos. Apropiaciones, intercambios, citas, alusiones, covers, collages, sampleos, remixes… el reciclaje musical ‒especialmente en esta era digital‒da forma a una cultura de escucha desde el reconocimiento de lo conocido y, a su vez, pone sobre la mesa discusiones en torno a discursos de «autenticidad» que han mediado desde siempre nuestra relación con el universo sonoro.

Resulta ampliamente explorado el recurso de retomar las obras establecidas dentro del canon de escucha como «clásicos» de determinado género o manifestación. Esta fórmula, ya habitual en prácticamente todos los ámbitos de creación, suele estar marcada, además, por el interés de interpelar la memoria afectiva de un amplio espectro de público y de trascender sus límites generacionales. A ellos se suma que reconcebir referentes que ya han sido validados funciona como una efectiva estrategia de ubicación contextual desde la noción de pertenencia a un determinado espacio cultural, que garantiza una identificación mucho más directa del resultado musical por parte de quien lo consume.

En este contexto de existencia en la constante reedición se ubica un proyecto joven que comienza a tomar presencia en el playlist cotidiano nacional. Se trata de Vitrola Cuban Mix, un colectivo de creadores que, bajo la égida del realizador Alejandro Pérez, se propone una búsqueda en las esencias de la música nacional desde la mirada y la sonoridad de la Cuba de hoy.

Desde el rescate de un repertorio de nuestra música tradicional, seleccionado tras un intenso trabajo de investigación, el proyecto centra su interés creativo en revisitar ese pasado y traerlo al presente con el objetivo de hacer llegar a sus contemporáneos las joyas de la música popular cubana de antaño desde sonoridades urbanas/electrónicas y cercanas al pop. Interés que se hace explícito tanto desde las selecciones sonoras como desde el planteamiento visual de su espectáculo.

La selección que integra el primer kit de lanzamiento incluye tres temas harto conocidos por el público cubano: María Caracoles, mozambique icónico de Pello, el Afrokan; Yiri Yiri Bon, de la autoría de Silvestre Méndez que aún resuena en la voz del Bárbaro del Rítmo; y La negra Tomasa (Bilongo), de Guillermo Rodríguez Fiffe, clásico de nuestra música tradicional. En esta oportunidad, los temas renacen en las voces de Gabi Herrera, Daniell y Lemuell, de la mano del joven productor Frankii y con el apoyo y asesoramiento de Alain Pérez.

Un detalle que marca la diferencia de este proyecto es el profundo respeto que muestran a la música a la que rinden tributo. Así, los arreglos conservan entonaciones esenciales que identifican las obras y las hacen reconocibles para quien escucha: gestos melódicos icónicos, fórmulas armónico-rítmicas presentes en tumbaos característicos y el respeto total del coro. Estos elementos, devenidos trazas fuertemente asentadas en la memoria colectiva nacional, dialogan con códigos sonoros y arquetipos estéticos de la música urbana, donde la fuerza del beat en las percusiones es intencionalmente apoyada con el movimiento del bajo.

Un recurso reiterado es la intervención lírica una vez que el tema ha sido expuesto en su totalidad. De esta forma, se yuxtapone el texto original con el discurso propio, que hacia el final de los temas interactúa de manera dialógica con el coro.

El uso de estos recursos responde al interés de interpelar un público objetivo joven, multireferencial e hipermediatizado, por lo que la intencionalidad de cada elemento remite a una búsqueda consciente de cruces de información. A ello responde también el marcado interés de hacerse acompañar de propuestas audiovisuales atractivas que funcionan como efectivos vehículos comunicadores de una proyección performática definida desde la colectividad coreográfica.

Con estas credenciales, Vitrola Cuban Mix se abre camino con paso seguro en el panorama contemporáneo nacional y ya comienza su recorrido por la cartelera cultural de la ciudad. El proyecto tuvo su presentación oficial como parte de las galas de premiación de los Lucas y contará con varias presentaciones dentro del Festival Jazz Plaza. Si bien solo conocemos sus primeros temas, los resultados dejan entrever que sus realizaciones son portadoras de intencionalidades creativas que responden a un momento de búsquedas entre discursos expresivos que interactúan en el accionar musical transgenérico que caracteriza la música popular de hoy: reimaginar el pasado para construir el presente.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s