Páginas Danzoneras…Homenaje al danzón*

Por Ada Oviedo Taylor. Historiadora del arte

Foto tomada de Internet

*Texto elaborado a partir de la nota al CD Homenaje al danzón. Orquesta Piquete Típico Cubano. Premio Especial Cubadisco 2013.

Especial significación tiene para la música cubana la producción discográfica Homenaje al danzón; CD dedicado a legitimar los valores musicales e históricos del género, como primera expresión bailable de la nación, revitalizar el timbre de las orquestas típicas o de viento –formato original donde cristalizó el danzón– y destacar la contribución de instrumentistas y compositores, protagonistas del proceso de integración musical que generó un discurso de identidad cultural y nacional.

La orquesta típica o de viento se consolida en el siglo XIX como entidad tímbrico-sonora luego de un complejo período de interacción a partir de instrumentos provenientes de las bandas militares llegadas a Cuba desde la metrópoli española y del fundamento rítmico de raíz africana. La orquesta estaba integrada por cornetín, dos clarinetes, figle o bombardino, trombón de pistones, dos violines, contrabajo, timbal y güiro; se distinguió en la interpretación de polkas, valses, rigodones, minuets, contradanzas, danzas y otras expresiones bailables europeas de gran popularidad en salones, sociedades y casas de baile.

El estudio de esta formación instrumental, génesis de la música bailable de salón en Cuba, está vinculado a un proyecto de investigación que realiza el Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana para la preservación, revitalización y difusión de nuestro legado musical, de ahí el valor patrimonial que se le concede a este fonograma de Producciones Colibrí al traer a la escena musical del siglo XXI aquellos danzones muy bailados en su época –algunos silenciados por décadas–, en los que se incluyen varios pertenecientes al repertorio de las más relevantes orquestas, atesorados en los archivos del Museo Nacional de la Música .

Esta producción discográfica resulta la primera, en las últimas cinco décadas, en grabar títulos del repertorio danzonero interpretados íntegramente con el timbre de las orquestas típicas o de viento, lo que nos permite saldar, en cierta medida, una deuda histórica con la primera expresión musical-bailable de salón netamente cubana.

Este material se distingue por una selección de danzones antológicos y otros menos conocidos pero de notable trascendencia en su época de creación, en los que se recrean los más variados temas y géneros. Piezas clásicas del repertorio universal y creaciones soneras se fusionan en estas obras; también se incluyen expresiones de la música norteamericana que permeaban el ambiente musical en las primeras décadas del siglo XX; síntesis de esta dinámica interinfluencia entre la música popular, la folclórica y la profesional de concierto. También nos muestra una mirada contemporánea hacia el género que permite validar su continuidad y vitalidad. Al mismo tiempo se incluyen obras originadas de las innovaciones por parte de sus cultores quienes, desde el siglo XIX, buscaron variantes que enriquecieran la resultante tímbrico-armónica de estas orquestas; aporte significativo de un arte elitista que logra convertirse en un fenómeno popular en la definición de nuestros más genuinos valores.

Para este histórico empeño fueron convocados los instrumentistas que integran el Piquete Típico Cubano, orquesta típica o de viento fundada el 4 de abril de 1963 por el destacado músico e investigador Odilio Urfé, con el objetivo de revitalizar y difundir las expresiones bailables del siglo XIX, especialmente contradanzas, danzas y danzones.

La orquesta dirigida por Jorge Vistel Columbié, cornetinista, trompetista, orquestador y compositor, preserva la fidelidad tímbrica y el concepto musical de la etapa inicial del danzón, lo cual ha garantizado en los espacios didácticos y actividades culturales donde se presentan, un público habitual y conocedor apoyados por parejas de bailadores del movimiento nacional comunitario Amigos del Danzón.

Un justo reconocimiento merecen igualmente las orquestas típicas o de viento del país por mantener viva esta sonoridad: la Danzonera Santiaguera, de Santiago de Cuba; el Piquete Melodía Antillana y las orquestas típicas de Villa Clara y Pinar del Río, esta última bajo la dirección de Tony Rubalcaba.

Sirva pues este fonograma para salvar del olvido ese legado histórico; por su contribución a la génesis sonora de nuestra identidad, definitivamente ligada a la memoria musical danzaria del Caribe y Latinoamérica; vigencia de la obra creada en estas tierras.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s