“Rojas: de Ñico a Helder”, la música vive

Por: Ivón Peñalver. Correctora Cidmuc

A propósito del centenario del destacado compositor, guitarrista, y Emérito Ingeniero Ñico Rojas, con el auspicio del Centro Nacional de Música de Concierto se produjo el audiovisual “Rojas: de “Ñico a Helder”, a cargo de A Mayor Producciones.

Con idea original y dirección del músico y realizador audiovisual Alejandro Mayor, en este material didáctico el apellido Rojas transita desde la música legada por Ñico hasta la versionada “apropiación” que logra su nieto al llevarla de la guitarra al piano.

Ñico Rojas, en New York

¿Por qué revisitar la obra de Ñico desde tan peculiar perspectiva?, ¿bajo qué resortes estéticos lo hizo el joven pianista?; ¿qué influencias coincidieron para lograr el tránsito?; estas y otras interrogantes fueron develadas por Helder Rojas que, bebiendo de la inagotable fuente familiar en la que convergieron Ñico y Frank Emilio, asumió el reto de visitar la obra de su abuelo, a partir de muchas de las influencias legadas por su tío Frank. Así, en armónica simbiosis, Helder asume el reto de a partir de tres clásicos guitarrísticos de Ñico, revisitarlos desde la contemporaneidad y las exigencias técnicas que le impone un instrumento como el piano.

Este cariño mío, Tony y Jesusito y Helder y Patricita fueron las piezas elegidas por el pianista para rendir homenaje a su abuelo, que es sinónimo de reverenciar al movimiento feeling y a los rasgos más auténticos de la música popular cubana, en cuanto no faltan en las obras elegidas reminiscencias y guiños al danzón, el chachacha, el son, todo ello aderezado con clásicos de la música norteamericana.

Lo anecdótico y documental armonizan en este material de 27 minutos que cumple el difícil rol de represenciar la figura de Ñico desde lo musical y lo personal. Fotos de archivo, manuscritos, reseñas de prensa escrita, grabaciones radiales, unido a su propia voz, son algunos de los materiales que ilustran la seria investigación que recogió este trabajo, que, sin dudas, no hubiera llegado a feliz término sin el incansable apoyo de su familia.

Mostrar la impronta de Ñico Rojas será siempre una asignatura pendiente para los amantes de la buena música de todos  los tiempos; no obstante el  valor de sus composiciones guitarrísticas cada vez  trascienden lo local- nacional; y qué  bueno pensar que este material contribuirá a que la misma al dimensionarse al piano tras los arreglos nacidos del quehacer inquieto de su nieto—conocido dentro del gremio de la música popular  bailable cubana—abarquen a nuevos interesados en la esencia de esa manera de hacer tan singular que le distinguió. Ñico Rojas, ese guitarrista empírico que, sin saber transcribir su sentir al pentagrama, logró que la curiosidad y persistencia de otros, lo hicieran por él. Y el resultado existe para bien de la cultura nacional.

La obra existe, ha sido y será aplaudida; solo que ahora podrá ser doblemente laureada. Hubo una cámara omnisciente que le pidió a un equipo de trabajo que no dejara de tomar las emociones de su nieto al recrearla y aportarle nuevas armonías y alternancias. De esa manera “Rojas: de Ñico a Helder” se convierte gracias a la anuencia de A Mayor Producciones en una puerta que se abre desde el audiovisual a la obra extendida de un apellido que seguirá haciendo historia, porque en ese necesario tránsito generacional, la música siempre vive.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s